sábado, 21 de junio de 2014

Exposición alumnos Escuela de Arte Antonio Povedano

Patio barroco del Convento de la Merced - Diputación Provincial de Córdoba
En el excelente marco del patio barroco, el patio principal del Convento de la Merced, hoy sede de la Diputación de Córdoba, se exponen hasta el próximo viernes, 27 de junio de 2014, las obras de los alumnos de la Escuela de Arte Antonio Povedano (Calle Pintor Pedro Bueno, 5, 14010-Córdoba)

Con la frescura, atrevimiento, ilusión y ganas que todo buen alumno atesora, la exposición de estas obras incitan los sentidos del espectador, le hace pararse a pensar, a observar con más detenimiento, a disfrutar del colorido, de las formas y de las palabras, en una acertada fusión. La muestra está organizada por temas, según los cursos y sus profesores:

Paisaje del natural: Manuel Garcés.
Dibujo y creación pictórica: Marisa Vadillo.
Figura con modelo: Fernando M. Romero.
Técnicas pictóricas: Fernando M. Romero.
Collage: María Ortega Estepa.
Cerámica escultórica: Sofía Ostos Abreu.
Fotografía y literatura: Manuel Torres y Ana Ramos.
Creatividad infantil: María López García.
Acuarela: Camilo Huéscar Ramón.

Pero aún estando organizada por temas, la exposición tiene un todo que satisface como tal. La simbiosis de estilos se funden en un halo de ilusión, que se siente.

La elección del lugar y del momento ha sido un acierto, a mi entender, pues la luz de esta época del año acompaña a todas las obras (salvo a alguna, a la que le sobra la protección de cristal, pues rebota la luz, o que le falta una buena sujeción a la pared) y la disposición en el Patio Barroco de la Merced, que incita a la deambulación alrededor del mismo observando los trabajos.

Queda poco para que la exposición acabe, así que les animo a que se den un salto y disfruten de los trabajos de nuestros más inmediatos artistas venideros.

Si es que algunos no lo son ya.

Dejo aquí algunas fotos.

Relieves
Medina Azahara 1 y 2. Mª Luisa Rodríguez Rubio.
Pequeño Tesoro. Miriam Fernández Fuerte (Fotografía y Literatura)
Fuentes (tres obras). Leopoldo Vadillo
Varias obras de Lola Castillo Serrano
Varias obras. Creatividad infantil (alumnos de 10, 7 y 6 años)
Pequeño Tesoro (una madre...) Miriam Fernández Fuerte (Fotografía y literatura... y algo más)
Queda poco para que la exposición se acabe. Si pueden, no se lo pierdan. Merece la pena ver cómo nuestros artistas maduran al albor de sus sentimientos, sin nada más que sus sentimientos y su ilusión.

domingo, 8 de junio de 2014

Referéndum monarquía-república, no... ahora, no.

Manifestación reciente por un referéndum monarquía-república en España
Había pensado no volver a escribir, al menos durante un amplio espacio de tiempo, en este mi blog, y quizás después de esta entrada alguno deseará que lo hubiese "dejado estar".

Circunstancias, eventos,... rollos personales, y no tanto, me obligan un poco a hacerle a internet, y todo lo que él conlleva, el gesto que Bernini expresa en su fuente de Los Cuatro Ríos, en la Plaza de Navona (Roma), a la fachada de la iglesia de Sant Agnese in Agone, obra esta de Francesco Borromini.

Yo mismo ante la aparición de internet... ¡Ahora no!
Tanto es así, que mi última entrada la hice como una especie de despedida, y expuse en la red algo de lo que nunca nadie debería olvidarse; los derechos de los seres humanos, tan olvidados últimamente tanto por los que los ignoran, como por los que ni los conocen siquiera. Por eso los quise sacar al mundo de nuevo.

Pero cuando uno ve los acontecimientos que le rodean, tan precipitados, tan novedosos, tan históricamente recordables, tan singulares en la vida particular de uno mismo, tan opinables... pues a uno le viene el gusanillo de salir al patio "a joder con la pelota".

Primero la medio sorpresa del grupo político PODEMOS (y digo "medio sorpresa" porque tarde o temprano tenía que salir algo así) irrumpiendo con vaqueros y coletas en los intocables pasillos de los decentísimos europarlamentarios, perfectamente trajeados y encorbatados, con una mano delante y otra... delante también..., los de PODEMOS han traído palabras y expresiones nuevas como "casta política", "asamblea ciudadana", "decisiones de los ciudadanos" "apertura de listas",... Estos perroflautas, porreros y bolivarianos ya no hablan de los miles de puestos de trabajo que van a crear, ni del porcentaje de subida de las pensiones, ni de los impuestos que van a bajar para que usted pueda comprarse un coche de alta gama para soplapollar por ahí  mientras el banco se frota las manos.

No... estos hablan de algo distinto; de que las cosas se hacen desde abajo, desde el pueblo, desde el ciudadano, desde el que trabaja cada día, y desde el que desea con todas sus fuerzas trabajar cada día.

Y eso asusta... a quien asuste.



No les voté en las últimas elecciones (y no me importa que se sepa), y tendrán que convencerme para que lo haga en las siguientes, pero desde luego, distinto sí que hablan, y eso es de elogiar. Todos estamos hartos de mentiras... todos estamos hartos de solo poder hablar cada cuatro años... todos tenemos cosas que decir... seamos de izquierdas o derechas, de cualquier género, religión, ideología,... Ya va siendo hora de que las cosas cambien, de que recuperemos la soberanía que nos corresponde, sin tener que pedir permiso a la "troika" o a cualquier alemán que por allí se encuentre, sea la Merkel o el Führer.

Tengo esperanzas para mis hijos de que todo pueda cambiar.

Aléjese de los palacios el que quiera ser justo. La virtud y el poder no se hermanan bien. Lucio Anneo Séneca (Corduba, 39 - Roma, 65)

Si este tema me incita, ¿qué no me habría de incitar el cambio de la jefatura del Estado? Pasamos de Borbón a Borbón y tiro porque... (que cada uno rime como quiera)

Estoy seguro de que el nuevo rey que se nos viene está perfectamente preparado para... mantener el status quo existente, seguir cubriendo las irresponsabilidades...

(¿irresponsabilidades?... ¿solo te sale esa palabra, Jose?... estás perdiendo cualidades, si algún día las tuviste...)

...de los banqueros, los ricos, la nueva aristocracia, el clero, el deporte de élite, los vividores de la televisión y la imagen, las tradiciones enquistadas... Todo ello lo va a mantener nuestro nuevo rey Felipe el Sexto, pues para ello le pagan.

¿Cambiarlo?

Próximo Rey Felipe VI

Por supuesto, ¿a cambio de qué?

De un Jefe del Estado elegido por el pueblo, o sea, por una República que muchos deseamos, no ya solo porque se elija al representante del Estado, sino porque ello supone un nuevo rumbo en la política social, cultural, política, económica y de toda índole, aún desconocida en las nuevas generaciones nacidas del actual régimen de la Transición.

Con la actual situación política, en la que el Rey Juan Carlos I, Jefe del Estado legítimo de la última Constitución votada en 1978 por el pueblo español (lentejas) ha abdicado en favor de su hijo el Príncipe de Beckelar...

Príncipe de Beckelar
... surgen inevitablemente voces a favor de que el pueblo español vote, elija, promulgue, lo que el pueblo español quiera, y para ello es necesario un referéndum, o referendo, en el que se elija entre monarquía parlamentaria o república (a saber si federal o unitaria)

La gente ha salido a la calle pidiendo lo que le pertenece: que se le escuche, que se le pregunte, que no se siga con el mismo "tren balastro", y que se vea lo que realmente el pueblo español quiere.

¿Cómo no va a ser legítimo algo así? ¿Alguien lo duda? Pero, ¿alguien se ha parado a pensar en las consecuencias?

Yo me avengo al título de esta entrada y promulgo, con todo mi pesar que, referéndum monarquía-república, ahora NO.

¿Por qué?

Para mí, la República no debe vencer, sino convencer. ¿Utópico? Quizás, pero es lo que siento.

¿VENCER O CONVENCER?

Hoy en día un referéndum por la monarquía o la república estaría perdido por esta última casi con toda seguridad. Hay que recordar que las últimas elecciones, solo los votantes del partido del actual gobierno... ¿dije gobierno?... acumulan entre los 11 y los 7 millones de votantes, todos, o prácticamente todos ellos monárquicos, entre otros sufijos. Gran parte del partido de la oposición (o, posición), se declara monárquica, es decir, un porcentaje variable de unos 6 millones de votantes, tiene orgasmos imaginarios con doña Leticia... Mal vamos...

Luego están nuestros padres.

¿Es que alguno de ellos no recuerda cuando los republicanos quemaban iglesias y mataban curas y monjes?

Pues no, no lo recuerdan, porque aquello ocurrió hace casi 80 años, y entonces ellos eran solo unos niños, pero eso es lo que le contaron sus padres y sus abuelos, así que ellos de república, nada de nada.

Actualmente hay muchas personas mayores que tienen en la mente aquello que sus padres les inculcaron de que la segunda república fue un momento de grandes altercados, quema de iglesias, robo de tierras a los "señores", que dejaron por ello en el paro a muchos agricultores y labriegos, que morían de hambre... Eso no se lo quitará nadie de la cabeza.

No, hoy un referéndum por una república no saldría adelante, (la próxima llegada del nuevo rey ha revalorizado la monarquía) y por ese motivo yo no estoy a favor de que se lleve a cabo ahora. A mi entender, una república es mucho más que un cambio en la elección de la jefatura del estado. Es mucho más. Y este más tiene que entenderlo el pueblo. Si el pueblo no lo entiende, no me vale. No quiero que la república venza, sino que CONVENZA.

¿Cuál sería la consecuencia de un resultado positivo hacia la monarquía en un hipotético referéndum?

La monarquía se reforzaría y se afianzaría para siempre; al menos en un "para siempre" lejos de los que actualmente queremos una república próxima. Es decir, la república quedaría "para siempre" en el olvido. Se han necesitado 39 años de reinado juancarlista para repensar la situación (por cierto, 39 años tuvo también Franco... ¡las cosas que da la vida!), así que, posiblemente se necesiten otros 39 años de reinado felipista para poder volver a pensar en república si un referéndum por la monarquía o la república saliera a favor de la primera.

¡Que no!

Lo mejor que le puede pasar a una próxima república en España es que el nuevo rey Felipe VI reine, cuanto antes mejor, que intente (sin éxito, con toda seguridad) recuperar la soberanía económica y social en su país; que se vea rodeado de los corruptos incontrolables que gobiernan el país y que le devaluarán; que el republicanismo se una y convenza al pueblo; y que este, finalmente, habiéndose dado cuenta por fin, convencido (más que vencido), sepa exigir el cambio en su momento.

Esa es la República que yo quiero para mi país: la que va desde abajo, la que se organiza desde abajo, y la que se gobierna desde abajo.

Cualquier otra cosa, no me vale.


sábado, 3 de mayo de 2014

Declaración universal de los Derechos Humanos


10 de Diciembre de 1948

Mientras en el mundo se aprueban estas bases para el ser humano, en España ocurre esto:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-anos-del-no-do/anos-del-do-educacion-principe-1948/1670529/


Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III)

Artículo 1.
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y consciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.



Artículo 2.
Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiducitaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.



Artículo 3.
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.



Artículo 4.
Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.



Artículo 5.
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.



Artículo 6.
Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7.
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.



Artículo 8.
Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la ley.

Artículo 9.
Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.



Artículo 10.
Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11.
Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.
Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12.
Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13.
Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso al propio, y regresar a su país.



Artículo 14.
En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de la Naciones Unidas.



Artículo 15.
Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.



Artículo 16.
Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
Solo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse matrimonio.
La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y el Estado.



Artículo 17.
Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.



Artículo 18.
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o creencia, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.



Artículo 19.
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20.
Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.



Artículo 21.
Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.
Toda persona tiene derecho al acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.
La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.



Artículo 22.
Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.



Artículo 23.
Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medio de protección social.
Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.



Artículo 24.
Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

"Solo se puede salir de la crisis trabajando más y cobrando menos", dijo él desde la cárcel.
Artículo 25.
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes a su voluntad.
La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tiene derecho a protección social.



Artículo 26.
Toda persona tiene derecho a la Educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto al los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos y religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.



Artículo 27.
Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que en él resulten.
Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 28.
Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29.
Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que solo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
En el ejercicio de sus derechos, y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.



Artículo 30.
Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.


sábado, 26 de abril de 2014

Qurtuba en London Town

Estación de San Pancracio, Londres (Saint Pacras)
Supongo que esto será aquello que llaman "patriachiquismo", "ombliguismo", "catetismo" o, simplemente, burda alienación, que sobresalta disfrenicamente la respiración, y le deja a uno cara de tonto por descubrir, a eso de unos mil seiscientos kilómetros de distancia allende el norte, unas expresiones estéticas más o menos cercanas y probablemente, casi seguramente, inesperadas.

Que la ciudad de Londres sea la gran ciudad de los contrastes, donde pequeñas ermitas e iglesias anglicanas neogóticas conviven a duras penas con rascacielos forrados de vidrio y cristal, puede llegar a no sorprender a aquel quien, desde la humildad mediterránea, se asome por allí, esperando lo que se le ofrece, y sintiendo que aquello no es nada comparable a lo que uno ve y vive día a día.

Contrastes de la City de Londres
Pero que en el caserío de una de las ciudades más opulentas y cosmopolitas del mundo se vean señales, formas y líneas, señaladas en su propia ciudad desde hace más de mil años, y que uno las descubra, es una sensación cuanto menos extraña. Ver las dovelas rojiblancas que ya Almanzor copiara de los Abderramanes, en un lugar tan lejano, a uno no le deja indiferente.

La Saint Pancras Station (Estación de San Pancracio) en Londres, refunde sus formas neogóticas con las maneras que los omeyas trajeron a Qurtuba convirtiéndola en la Luz del Mundo.

Estación de San Pancracio, Londres.
Hoy en día combinan la estación con un hotel de lujo, pero sus formas siguen recordando a las estéticas mediterráneas.

Hotel Saint Pancras (Londres)
No es la única referencia qurtubana en la antigua Londinum o Westminster. En barrios como Belgravia, South Kensington o Chelsea, donde los Ferrari, Lamborghini, Porsche, Mercedes y Audi, pasean por las calles de Cromwell y Brompton, delante de los Almacenes Harrods con la prepotencia correspondiente, se ven guiños al sur en algunas casas, eso sí, protegidas por sus correspondientes gorilas. Los paraísos fiscales tienen esas cosas: lo mismo sacan de sí su animadversión a otras culturas, que la asumen para su ego.

No compromise.

Al fin y al cabo, quienes mandan son los mercados de la City.

Casa particular en Belgravia-Brompton
En todos los barrios de la zona histórica de Londres existen referencias a Abderramán. Es posible que el lector se sienta un poco extrañado por la frase que acaba de leer, pero es cierto. Incluso en la City, en ese lugar donde llegan los dineros de los que evaden capitales y defraudan impuestos, donde se decide quién debe vivir bien, o simplemente vivir; allí también se ven improntas del sur. Eso sí, solo para mirarlo.

Edificio de influencia omeya en la City de Londres
En cualquier caso, esto es solo una apreciación personal, una "paja mental" que uno se monta. A Londres no le importa un huevo el sur, no sabe que algunos de sus edificios (muchos más de los que aquí se muestran), tienen influencia qurtubana o andalusí. Ellos salen de sus oficinas a las 17:00 horas, cuando a los que aquí vivimos nos quedan más de dos horas de trabajo. Ganan el doble de salario, conducen vehículos de alta gama, se transportan en metro perfectamente organizado, pueden ir en coche hasta la última calle del último barrio y aparcar en la mismísima cocina, pero no saben lo que es salir a la calle en pleno mes de febrero y sentir los rayos de sol en tu espalda, respirar y oler el aroma de la sierra cuando llueve.

En el fondo, anhelan el sur, pero no lo saben.

Londres es una ciudad hermosa, cosmopolita, vital, llena de contrastes...

Seguro que no desean esto:

Mihrab, Mezquita de Córdoba
... ¿o sí?... Visto lo visto...

domingo, 13 de abril de 2014

¿Alguien me ayuda a encontrar un dibujo?


Hace unos años... bastantes años... me encontré con un librito de propaganda electoral (creo que del PSOE). Era el año 1978, el de la aprobación de la Constitución actual, o quizás el de 1982, cuando la subida a la presidencia de Felipe González...no me acuerdo... Ese librito venía con dibujos de José Ramón Sánchez, que expresaba en cada uno de ellos lo que sería este país si les votaban, o si aceptaban la propuesta (era propaganda electoral, como digo)... No lo recuerdo bien: mi biblioteca personal ya falla.

El caso es que a mí, esa propaganda no me interesaba mucho, ya que mis años de infancia-adolescencia me invitaban a preocuparme más por otras cosas, pero sí me llamó la atención uno de aquellos dibujos. Recordándolo hoy de memoria, aquello era un parque y, no sé por qué, yo pensaba que estaba en  la ciudad de Barcelona. En esos recuerdos que tengo creo adivinar que había de fondo un mar turquesa como el Mediterráneo. ¿Sería por eso?

En ese parque, repleto de personas, los niños jugaban, circulaban en bici, había barrenderos limpiado la zona, policías charlando con los vecinos, familias disfrutando de un soleado día en un lugar lleno de árboles frondosos, verde hierba y murallas medievales de fondo.

Tanto me llamó la atención aquel dibujo que decidí dibujarlo yo mismo. Así que compré dos cartulinas y las pegué entre ellas para crear una especie de panorámica, pues el dibujo de José Ramón Sánchez era así, alargado, y con mis lápices de colores intenté reproducir aquella estampa con mis propias manos.

Los dibujos del autor tienen un especial aspecto: rechonchos y expresivos, simpáticos e infantiles; el entorno no deja de ser igual, parecido a un cuento. Sus imágenes en la serie televisiva de Sabadabadá, que emitían los sábados antes del almuerzo, eran una delicia. Y yo me preguntaba: ¿cómo se le ocurre dibujar estos personajes? Mi boca abierta se cerraba de repente cuando escuchaba la voz de mamá diciendo que ya se acabó la tele, que era hora de comer.


Pues bien, aquel dibujo de las dos cartulinas pegadas, y que no llegué a terminar, desapareció. No había espacio en nuestro piso de sesenta metros cuadrados, a repartir entre siete personas, para guardarlo. Había que hacer sitio en los cajones para la ropa interior antes de para cartulinas dibujadas. Era lo lógico, y no guardo rencor por ello. Más al contrario; jamás me faltó ropa interior escamondada, ni a mis hermanos.

Pero hoy, después de unas décadas, me acuerdo de aquel dibujo, de aquella cartulina pegada, de aquellos personajes dibujados por mí, copiando los de José Ramón,... pequeñines, con caras redondeadas... ¡una cincuentena habría!... con expresión de felicidad, montados en sus bicicletas, ropas de colores, sonrisa en los labios, los árboles enormes repletos de ramas y hojas de un verde sublime.

José Ramón Sánchez tiene muchas composiciones hechas que no quiero devaluar.


Pero aquel dibujo que me invitó a tomar las riendas para reproducirlo con mis propias manos, y que me ayudó a ser valiente para asumir retos y disfrutar de la pintura, nunca más lo he vuelto a ver.

Hoy, en pleno siglo XXI, con tantas posibilidades que nos ofrece la red global de internet, yo no he sido capaz de encontrar aún ese dibujo, y por eso hoy pido vuestra colaboración. Si alguien lo encuentra, le ruego que me lo envíe. Es para mí importante. Gracias.



Las imágenes están tomadas de http://todoloqueustednecesitasaber.blogspot.com.es/2009/05/momentos-de-nuestra-infancia-jose-ramon.html

sábado, 15 de marzo de 2014

La verdadera, y más justa, Catedral Católica de Córdoba

Iglesia de San Pedro Apóstol, Córdoba, España (declarada Basílica Menor de San Pedro en 2006)
Esto viene al hilo de la actual polémica surgida por la cercanía de la finalización del plazo para alegar contra la inmatriculación que la Iglesia Católica Vaticana ha realizado del edificio más emblemático de mi ciudad, patrimonio de la Humanidad, y con una catedral católica renacentista clavada, con forma de cruz latina, en el corazón del edificio, que está suscitando interesantísimos debates en las redes sociales, a favor y en contra, en prensa escrita y audiovisual, en foros políticos y culturales, y que han traspasado nuestras fronteras estatales.

En primer lugar, y sin ánimo de defender u ofender al actual gobierno autonómico de la Junta de Andalucía, garante obligatorio de su defensa y control, creo que cabe aclarar que dicho gobierno, con los fines que cada uno quiera concluir, ha hecho suya la petición popular surgida en las propias redes sociales, y no al revés, como pretenden algunos hacernos saber, bien sea por intereses políticos o ideológicos, o por, simplemente, devaluar la propia reivindicación.

En segundo lugar, no me deja indiferente el comprobar que han hecho falta ocho años para que saltaran las alarmas, tanto de la sociedad y ciudadanía de a pie, como de los propios políticos, que hoy en día hacen suya la bandera. Todos supimos en aquel ya lejano año del 2006 lo que se estaba fraguando sobre las ascuas de la especulación y el robo, a pesar de su nocturnidad y alevosía. Hubo "dust in the wind" pero entonces nadie se espantó. Supongo, quiero, y me gustaría pensar, que esto es solo culpa de esa forma de ser que tenemos los ibéricos para solucionar todo a última hora, quizás esperando que otros nos solucionen la papeleta. Castellana herencia esta.

Pero, aunque soy partidario desde siempre de la desespiritualización de la Mezquita-Catedral de Córdoba, no quiero hoy entrar en la polémica, hablar de motivos, de razones legales o morales, o de consecuencias impredecibles. Doctores tiene la Iglesia, y Jueces la Democracia para sacar sus conclusiones y dar sus veredictos, siempre esperanzadoramente justos y lógicos.

En esta entrada que hoy comparto en mi blog no quiero entablar esa conversación de justicias e injusticias, o de propiedades y propietarios. Hoy quiero ir más lejos, hacia el pasado, al más lejano de los pasados, para preguntarme cómo hemos llegado a este punto.

¿Qué narices hace una catedral católica dentro de una mezquita medieval?

La única respuesta que se me ocurre es: "pisarla".

Catedral y campanario "pisando" la Mezquita ante la mirada del Guadalquivir
Si analizamos el pasado, el solar que hoy ocupa la Mezquita-Catedral de Córdoba, antes Basílica de San Vicente (a saber si arriana o trinitaria... y aún antes ara romana, según estudio del arqueólogo Pedro Marfil) no ha sido jamás merecedor de convertirse en el emblema del catolicismo en la ciudad, salvo por prepotencia y altivez, sino que el lugar que le corresponde, siguiendo las pautas de humildad de la palabra de Jesucristo, y de emblemas y simbologías propias de sus cánones, el sitio que le correspondería debería ser la actual Iglesia de San Pedro Apóstol, declarada en 2006 (mira tú qué casualidad) en Basílica Menor de San Pedro.

La Iglesia de San Pedro, allí, apartada de turistas, rodeada de palacetes y conventos medievales transformados en casas de vecinos y colegios, con personas que se persignan a la altura de la placa de los Santos Mártires, camino de la Corredera, en silencio; con melenudos y utópicos que se juntan en el Círculo Juan XXIII, cerca de allí, en dirección de su patio que un día fue colegio de parvulitos de este que hoy os escribe...

¿Por qué no habría de salir la "fumatta bianca" algún día de la Iglesia de San Pedro de Córdoba?

¿Y cuál es la razón por la que pienso que San Pedro debería ser la Catedral de Córdoba y no el "pisotón en la mezquita"?

Independientemente de los estudios arqueológicos pendientes de realizar in situ y otros legajos por investigar, probablemente en manos de quienes menos les interesa que se sepa, existen relatos históricos, historiográficos, o historiológicos (estos menos creíbles), que sustentan esta versión. Uno de los mayores y mejores investigadores de la historia de Córdoba es, sin duda, Don Teodomiro Ramírez de Arellano y Gutiérrez de Salamanca, que, en sus "Paseos por Córdoba, o sean Apuntes para su Historia" (1873) nos da la siguiente versión de la Iglesia de San Pedro (texto reducido):

"...se cree fundada en el siglo III de la Era cristiana, en otro templo antes de gentiles, y le dan la categoría de basílica... a principios del siglo IV... fue... consagrado al Obispo Osio... la dedicaron a los mártires Fausto, Marcial y Januario, sacrificados en aras de los falsos dioses, poco después de San Acisclo y Santa Victoria."

Según el historiador al-Razi, aplicando la doctrina del Califa Omeya Umar ibn al-Jattab de compartir las iglesias con los cristianos, después de la conquista de sus territorios, la iglesia mayor de Córdoba de San Vicente... (es decir, la actual Mezquita-Catedral)... la compartieron separados por una cortina, separando los cultos godos de los musulmanes (Alejandro García Sanjuan, "La Conquista Islámica de la península ibérica y la tergiversación del pasado", Marcial Pons Historia, 2013, página 396, en referencia a Ibn Idari, vol II, p 229, traducción de Fagnan)... al aumentar la población cordobesa, los musulmanes estaban estrechos en la mezquita. Con el fin de ampliarla, Abd al-Rahmán logró que los cristianos, tras negarse en un principio, le vendieran su parte de la iglesia, a cambio de una indemnización de cien mil dinares y de la autorización para reconstruir, fuera de la ciudad, las iglesias que habían sido demolidas en el momento de la conquista... (ibidem)

Conclusión: acuerdo.

"Fuera de la ciudad" significaba entonces fuera de la Ciudadela, luego llamada Madinat, y posteriormente Villa, es decir, que todavía no estaba la muralla de época almohade-almorávide alrededor del arrabal de la Axarquía, dentro del cual se sitúa la Iglesia de San Pedro, y que hoy conforma el enorme casco histórico de la antigua Qurtuba. Vamos, que San Pedro, hoy en pleno casco viejo, era entonces... "las afueras".

Los godos aceptaron la propuesta, vendieron su iglesia de San Vicente a los moros por cien mil dinares, y reconstruyeron sus iglesias cristianas por la al-Sharquiya, Shaqunda, al-Garbí, al-Bayda, etc... todo fuera de las murallas de la Madinat, y establecieron su Catedral en la actual San Pedro, obligados por un acuerdo firmado y sellado.

Sí, ¡acuerdo!.

Cito de nuevo a Teodomiro Ramírez de Arellano en sus "Paseos por Córdoba (1873):

"...durante la dominación romana y el reinado de los godos, debió ser una de las principales iglesias de los cristianos en Córdoba, si bien no la primera, ó sea la Catedral, porque esta la creemos hácia donde hoy San Miguel (posiblemente basílica romana situada en el Foro), y que ascendió, digámoslo así, á tal categoría cuando la dominación de los árabes, quienes en la ciudad alta (ciudadela, madinat o villa), denominada por ellos Almadina, no permitieron vivir a los cristianos, y por consiguiente iglesia ni establecimiento alguno."

Sigue:

"En aquellos tiempos hallamos siempre en primer lugar la basílica de los tres santos Fausto, Marcial y Januario, donde tradicionalmente se decía haber sido sepultados por los demás cristianos. De allí salieron otros para sufrir martirio..."

Motivos, por lo tanto, tuvieron los católicos de la época para mantener la actual Iglesia de San Pedro como su principal Catedral católica. No solo tuvieron motivos "esotéricos" para tenerla como su más fiel representación arquitectónica, sino económicos. Se supone, según las fuentes, que además de para reconstruir su catedral con esos cien mil dinares que Abd al-Rahman les concedió, mediante contrato, a cambio de su mitad de San Vicente, además, parte de los diezmos recaudados a los cristianos por no convertirse al Islam, serían entregados a su comunidad para el mantenimiento de sus necesidades (religiosas o no)

Una parte mínima, seguro, pero una parte.

Ábside de la Iglesia de San Pedro 
Los almohades y almorávides, tras la decadencia de la Qurtuba omeya, deciden amurallar el barrio del este (la Axarquía) donde los terratenientes construyen grandes palacios con almunyas, jardines y patios, y dejan a su suerte, por falta de recursos, al-Janib al-Garbi, hoy en día masacrado por las construcciones de pisitos monos, jardines de naranjos y autovías o rondas que roturan el paisaje. Pero eso es otra historia... o no?.

El gran santo rey Fernando III de Castilla, con más cabezas cortadas en su mano que el mismísimo Almanzor, montado sobre su caballo, atraviesa el Wad Al-Quebir por el mismo camino que lo hizo Julio César y Pompeyo, y soporta la ceremonia que el obispo de Osma celebra en la Mezquita. Unas cuantas de cenizas formando una cruz en el suelo, agua "bendita" del río, una misa en latín y,... ¡hala!... ¡pa'mí!

"San" Fernando ordena la reconstrucción de San Pedro, sabedor de la importancia para la cristiandad de la iglesia. Incluso se hace un hueco en una de sus capillas para, por si muriera en el Reino de Córdoba, le enterraran en ella. Ni se le ocurre poner un dedo en la Mezquita-Aljama, y eso que era santo.

Hubo de pasar algo más de un par de siglos para que a alguien se le ocurriera abrir la lata en la Mezquita: la "...incalificable... permítaseme ser condescendiente... ¡muérdome la lengua!... la catolicísima Pseudoreina Isabel de Castilla,  "in memoriam" de sus hermanos envenenados por ella! Que en gloria estén.

A esta pájara, según algunos, representación sinigual y clarividente de la actual España, a quien solo le satisfacía la vista de la llama, el olor a carne quemada y el polvo de los escombros, le importó un ovario la suerte de la iglesia de San Pedro, lo que no sabemos qué es mejor, porque dirigió su mirada escrutadora a otros lugares y otras personas.

Si el fallecimiento de la pájara (1504) fue un alivio para toda aquella gente que quería vivir de su trabajo, sin embargo nadie pensó en su legado.

Y San Pedro olvidado.

Una vez abierta la lata por la Isabelita, ya todo fue coser y cantar. Pero centrémonos en la Iglesia de San Pedro.

Mientras se mutilaba la Mezquita a pesar de la negativa del Cabildo de la Ciudad, representado por el Corregidor Luis de la Cerda, la verdadera Catedral de Córdoba, San Pedro, se caía debido a que el terreno era fanganoso y sus cimientos no penetraban en la tierra lo suficiente.

Vuelvo a citar a Ramírez de Arellano en sus "Paseos por Córdoba":

"...en el año 1575, se hizo una gran obra en la iglesia de San Pedro, sacándose de cimiento ocho de los diez grandes pilares que la sostienen, y por cierto admiró á todas las personas entendidas, que aquellos estaban formados sobre el terreno si haber profundizado en él para su construcción, apesar de no ofrecer la menor firmeza. No se construyeron lo mismo los nuevos, y al hacer la excavación para los puntales del machón del lado de la epístola, del arco toral, en el día 21 de Noviembre, se encontró el sepulcro de las ansiadas reliquias,... su inscripción, que era esta: Sanctorum. Martirium. Xpti. Jesv Favsti. et. Martiliatis. Asciscli. Zoili... tenía otras letras borradas"

Y mientras mutilaban la Mezquita, San Pedro olvidado...

¿Qué querían los católicos de aquella época?

¿Querían pisar, humillar, dejar su impronta, su simiente? ¿Era eso lo que le pedía Jesucristo tras sus oraciones?

El primer cuerpo de la torre de San Pedro, por su robustez, da la sensación de estar hecho para soportar una altura grande y esbelta. Algunos historiadores, especialmente del siglo XIX, piensan que esta torre fue demochada por el emir Muhammad por ser demasiado alta. Eso podría ser un síntoma de la importancia del templo en el siglo IX.

Pero no, lo importante era "pisar".

En 1542 Hernán Ruíz el Joven dignificó el templo dándole una portada renacentista.

Portada renacentista de Hernán Ruíz el Joven
Poco menos de veinte años antes había comenzado la masacre arquitectónica en la Mezquita, para convertirla en Catedral católica. El representante de la ciudad, el Corregidor Luis de la Cerda, fue excomulgado por oponerse a las obras en la Mezquita. Vamos, que lo convirtieron en un paria sin derecho a retorno. Que nadie diga que aquello ocurrió porque eran "otros tiempos", porque aquellos que vivieron "otros tiempos" no eran tontos, y sabían lo que estaba pasando, pero no pudieron evitarlo.

¿Por qué el Vaticano se propuso en el siglo XVI obviar los significativos antecedentes religiosos de la Iglesia de San Pedro de Córdoba como su Catedral más lógica, un humilde templo, recoleto, en un barrio popular identificado con su iglesia, cuyos habitantes se acercan, aún hoy, a su iglesia de forma anónima y rezan discretamente por aquellos mártires, en lugar de hacerse con un edificio de más de 20.000 metros cuadrados, en un lugar que entonces era el centro del poder económico, cercano al único puente en kilómetros, con una actividad comercial envidiable, y unas perspectivas inmobiliarias dignas de sus plusvalías? ¿Es ese el mensaje que Jesús les dio?

Pudieron, viviendo en el tiempo que vivieron, una época de bonanza económica y cultural, cuando se alineaban y ensanchaban calles y plazas, haber aportado a la comunidad una oportunidad para crear un nuevo centro comercial entre la "Catedral de San Pedro" y la Plaza de la Corredera (adelantando su reconstrucción).

Imaginemos...
Pero no: lo importante era "pisar" la Mezquita, y a ser posible, inmatricularla antes de que se den cuenta.

Hoy, los mártires de San Pedro: Fausto, Januario, Marcial, Acisclo, Victoria, Zoilo, Perfecto, Sisenando, Pablo, Cristóbal, Leovigildo, Teodomiro, Flora y María, esperan con ilusión desde su urna de cristal rodeada de alpaca cincelada, a que el Santo Padre de Roma determine su salida voluntaria de un lugar que nunca fue suyo, sino de toda la Humanidad, y que se dedique más a ellos que, como dice Ramírez de Arellano son los verdaderos "...ardientes defensores de la religión de Jesucristo, por la que sufrieron tan horribles tormentos."

Anda, porfa...

Urna de los Mártires de Córdoba en la Iglesia de San Pedro
...es que los abogados son caros.