martes, 28 de febrero de 2012

Gastronomía cordobesa sin palabras



Y mañana Dios dirá... mientras la comida descansa con:

http://www.youtube.com/watch?v=yCaaPaQx5zg

Y todo con unas vistas tal cual:

Imposible estómago.

Nacionalismo andaluz


Para mi humilde opinión, cualquier nacionalismo supone un establecimiento de diferenciaciones entre los seres humanos contrario a la ley natural de compartir un mundo, un universo si se me apura, que existe para todos, que nos pertenece a todos, y un montaje de intereses casi siempre insolidarios y no siempre compartidos. Y cuando hablo de nacionalismos me refiero a todos ellos, comunidades, regiones, países, continentes,... Todos ellos son creadores de fronteras infranqueables, muros separadores, alambradas espinosas y amenazadoras,... controles de personas, de mercancías, de ideologías, de arte, de filosofías y creencias, de culturas y maneras de entender la vida. Son como un descampado cuarteado que forma lugares autárquicos impenetrables, mientras el zorrillo o el jabato se sienten sin capacidad de atravesarlos en su búsqueda de recursos, aún sabiéndose con derecho a acceder a ellos. Son como el campo con puertas.

No voy yo aquí ahora a rechazar el derecho de los pueblos a crear dichas nacionalidades o a sentirse especialmente diferentes del resto del universo, por los motivos que les movieren, siempre que dichas nacionalidades se propongan de forma pacífica y con el uso de la palabra, la negociación, la política y el convencimiento del entorno que les rodea, y contando con estos. Pero tampoco voy a rehusar de mi derecho a pensar y sentir que dichos sentimientos nacionalistas no dejan de ser retrogrados, egoístas, autárquicos, cerrazonistas, clasistas, prepotentes y una peligrosa semilla para el árbol del odio y la envidia al resto de la humanidad.

Ese nacionalismo excesivo fue el que llevó a Hitler al poder para crear la Gran Alemania, y lo que acabó creando fue la Gran Segunda Guerra Mundial. Quiso convertir en Grande una comunidad, la alemana, que fue uno de los últimos países que se formaron en Europa, junto con la actual Italia. La raza aria, el deseo de venganza por las humillaciones de la primera gran guerra, el sentimiento de nación especial y distinta. Todo ello contribuyó a la muerte de más de sesenta millones de seres humanos.

Pero bueno, hay nacionalismos y nacionalismos. El orgullo de sentirse partícipe de una comunidad cercana no es malo siempre que se tome desde una perspectiva abierta y sin cerrar puertas. Y ese nacionalismo es precisamente el que tiene Andalucía. En muchas ocasiones me han preguntado fuera de esta comunidad por qué no avanzan en Andalucía los partidos nacionalistas como en otras regiones de España. No soy experto en la materia pero mi sensación es que los andaluces se sienten tan (o más) orgullosos de serlo que otra comunidades, pero se niegan a cerrarse a otras culturas, otras formas de vivir y a otras nuevas tendencias, porque eso les enriquece. En una palabra, es lo que siempre fue Andalucía: lugar abierto a civilizaciones, religiones y filosofías. No voy a enumerar la cantidad de culturas que habitaron esta zona del mundo.

Un ejemplo claro lo tenemos en el traje regional. Aunque cada provincia tiene un traje distinto, y aún así parecido, el más internacional es el traje de volantes femenino procedente de la hermana Sevilla. Hoy en día existen nuevas tendencias que hacen cambiar el traje con el paso de los años: esto se llama apertura.



Sigamos analizando: El escudo de la bandera oficial de Andalucía dice "Andalucía por sí, para España y la Humanidad".

Es decir, no se olvida de los que les rodean.

¿Y el himno? Mientras algunos himnos ensalzan su raza (¿?) su cultura o idiosicrasia, el de Andalucía pide paz y esperanza, tierra y libertad para sus ciudadanos (herencia del despropósito de sus gobernantes y señoritos, aún hoy vivos) volver a ser lo que fuimos, es decir, a dar a la humanidad lo que la humanidad nunca ha reconocido que les dimos (filosofía, arte, ciencia, conocimientos, nivel de vida, igualdad, sentido común,...) y vuelve a gritar pidiendo tierra y libertad, pero sin olvidar a quienes le rodean: la Humanidad.

La bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerra,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.

¡Andaluces, levantaos!,
¡Pedid tierra y libertad!,
Sea por Andalucía libre,
España y la humanidad.

Los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos:
hombres de luz, que a los hombres,
alma de hombres les dimos.

¡Andaluces, levantaos!,
¡Pedid tierra y libertad!,
Sea por Andalucía libre,
España y la humanidad.

Hoy es un día para sentirse orgulloso de ser andaluz, por lo que esta tierra dio al resto del mundo y por lo que siempre pretende dar. Independientemente de típicos y tópicos, Andalucía es un lugar del universo lleno de personas con inquietudes, miedos, alegrías, ganas de crear y de ofrecer, de dar de comer a los que vienen en pateras y ofrecerles las noches de verano en la sierra, y el olor del azahar en primavera, el calor del sol en invierno y el sonido del gorrión a punto de saltar del nido.

Y como colofón de este mamotreto que os acabo de largar, ahí va el himno de Andalucía cantado por el pulmón aún vivo de Rocío Jurado y una persona que supo saber cuándo gritar y exigir y cuándo poner las cosas en su sitio, Joan Manuel Serrat.

Feliz día de Andalucía, un humilde lugar en medio de nuestro universo, abierto a todos.

http://www.youtube.com/watch?v=VyGrPPN9GfY

Fotos: Wikipedia.
Videos: Youtube.

viernes, 13 de enero de 2012

Paseo por la Sierra de Córdoba


Si Córdoba es una ciudad monumental e histórica, de filosofía de vida y pensadores, filón de estudiosos de ciencias y artes, o cuna de creadores, no se concebiría nada de ello si no fuera, en gran parte, por su entorno. Una abundante Campiña al sur; un río Guadalquivir que parte en dos su Valle, alimentándolo con sus sedimentos; y una hermosa Sierra baja, morena, pobre en riqueza de suelo pero rica en vegetación y bosque mediterráneo, que protege la ciudad, que se pega a ella, de los fríos vientos del norte, y que se abre hacia el sur con sus coluviones o terrazas, haciendo las delicias de los autóctonos en cualquier época del año, aunque especialmente en verano.

El monte más alto de la Sierra de Córdoba, Torre Árboles, en las cercanías de la barriada periférica de Cerro Muriano, solo tiene 693 metros de altura, pero su visión desde la ciudad lo hace austero y prepotente, con su forma triangular.


Más cercano a la ciudad se encuentra el Cerro de la Cárcel, en cuya cumbre se aposentan Las Ermitas, trece son, con su estatua del Sagrado Corazón de Jesús, una congregación de religiosos que ocupa el lugar desde el siglo IV. Este cerro empinado tiene su falda en los terrenos de la Albaida, que hace millones de años fue la playa del Mar_de_Tetis, y cuyas olas rompían en sus acantilados.



Desde aquí, desde esta playa, la subida a Las Ermitas tiene una ruta senderista hermosa (especialmente en primavera porque acompañan los olores de las jaras), divertida y con unas vistas que pueden llegar hasta Sierra Nevada, si el tiempo y la contaminación lo permiten.

Partiendo desde este lugar verdoso y pedroso, aposento de acueductos romanos y andalusíes (probablemente ya perdidos gracias a los promotores de viviendas "preciosas") y pista de despeje y aterrizaje de los aficionados a los paramotores, comienza la ruta atravesando un bosque de encinas que alguien con criterio, y aún así no públicamente expuesto, denominó con lógica "El Bosque de las Bellotas"; ese fue mi hijo, cuando tenía siete años e hicimos nuestro primer "paseo a Las Ermitas".



Sin que las encinas nos abandonen, comienzan después una serie de poblaciones de aligustres y bosque bajo que conforman el camino que sube hasta la cumbre.



El camino se va complicando algo más conforme se avanza.



Pero no excesivamente, y además, las vistas de la Vega del Guadalquivir y de la Campiña, compensan el esfuerzo.



Se puede llegar a ver hasta Sierra Nevada, pero eso solo es en días concretos. Sin embargo, el pueblo, montaña y castillo de Almodóvar marca la silueta en el horizonte siempre que no esté nublado.



Poco a poco, la silueta de la estatua del Sagrado Corazón de Jesús de Las Ermitas, se va haciendo cada vez más cercana.


Y después de la "Cuesta del Zapato" (miren ustedes por donde a mi hijo se le cayó la zapatilla y le puso ese nombre, así que, eso es lo que hay; y a quien no le guste, que arree)



Concluimos la primera etapa, que se sitúa en la entrada a la "Cuesta del Reventón", aquella que los piconeros de Santa Marina subían cantando para hacer picón, como decía el villancico de Ramón Medina.

La mayoría de las fotos de esta entrada son del mes de marzo del año 2007, pero hace solo unos días, concretamente el día 4 de enero, volvimos por cuarta vez a hacer el recorrido que entonces para nosotros fue memorable, y al encumbrar la primera etapa, si aquel día pudimos hacer esta foto...


...en esta última visita, lo que vimos fue esto:



Y esto:



¿Quién ha sido el "inadjetivable" que se he preocupado de subirse a la montaña a deshacerse de esto...?



¿Acaso no conoce que existen varios "puntos verdes" en nuestra ciudad para hacerlo sin coste alguno? ¿Es necesario romper el paisaje y el entorno? ¿Es que no sabe leer?



¿...o no comprende...?



En cualquier caso, la sierra cordobesa siempre supera en belleza y generosidad a quienes "la usan" sin comprenderla, y les ignora, y nos regala estampas, tactos y aromas como estos:



¿Acaso no lo hueles...?



Sí. A tiro de piedra de nuestras casas, a pie, tenemos un paraíso, algo que no todos pueden decir. O lo cuidamos, o lo convertimos en infierno, o en viviendas con cochera y trastero, aunque sin olores a Sierra de Córdoba, ni madroños, ni romero, ni poleo, ni níscalos, ni orégano... Habrá que elegir.

Próximamente, segunda etapa: Cuesta del Reventón-Las Ermitas. En este blog: ¡no se lo pierda!

sábado, 7 de enero de 2012

Corduba, reflejo de Roma


El legado urbanístico que los romanos dejaron en Córdoba fue tan imponente que las civilizaciones venideras posteriores entendieron que había que mantener, en gran parte, aquella organización sociológica, y escoger de ella su herencia en infraestructuras y técnicas de construcción. Probablemente no sea esta la única ciudad fundada por los romanos en la que sus futuros moradores se basaran en su ideología de gestión de los recursos, ingeniería, monumentalidad, accesibilidad, construcción privada y policía urbanística en el pseudo-mundo europeo, pero en este caso se da la circunstancia de que solo tres siglos después (que no son demasiados en la Historia de la Humanidad) otra forma de vida y entender el mundo y la convivencia, llegó para hacer a Córdoba florecer con luz propia, intentando, y probablemente consiguiéndolo, instaurar una idiosincrasia propia, un status diferenciador, pero al mismo tiempo autóctono y respetuoso con lo establecido.

Al-ándalus supuso un cambio de mentalidades y formas de ver y soportar la vida (no es hoy el momento de analizarlas) pero así mismo encumbró el ensamblaje entre el clasicismo romano, el autarquismo visigótico y las nuevas formas de existir. Y todo frente a un respeto a lo sublime que supuso para la civilización la existencia del latinismo romano, sus gentes, sus logros y, ¿cómo no? sus miserias. Algo que deberíamos entender hoy en día de esta relación pasado-presente.

En Córdoba, la Corduba romana, la Ciudadela inicialmente surgida de la Urbs Quadratta, y su posterior extensión imperial hacia el sur, ocupando el Vicus Hispanicus procedente de la tartésica Cartatuba, rodeada de murallas aún hoy descubiertas por algunos lugares, se mantiene con los visigodos (que solo cambian la zona político-religiosa-militar hacia este sur, hoy Mezquita y alrededores), los andalusíes, que la llaman Madinat, y los castellanos, que la denominan Villa. En definitiva, los romanos dan sentido al aún hoy en día orden urbanístico de la ciudad.


Afortunadamente disponemos de información suficiente para reconstruir y conocer como fue la Colonia Patricia de Corduba: foro, cardo y decumanum máximus, lugares de esparcimiento, templos... Su recinto amurallado se duplicó-cuadruplicó en época andalusí, pero hoy en día ese espacio creado por los romanos sigue siendo la más importante zona del núcleo urbano antiguo de la urbe original.

Pero no soy yo el más autorizado a dar información de esta índole, ya que existen magníficos estudios sobre el tema, y que aconsejo se compren en las librerías correspondientes y se deleiten en su lectura, oliendo a libro.

Hoy venía a contaros que he estado en la exposición que hasta el próximo día 16 de febrero se viene haciendo en esta ciudad sobre el recuerdo de lo que Córdoba fue durante los seis siglos de cultura romana, y que se expone en tres magníficos lugares de la ciudad: la inacabada Sala Capitular renacentista del antiguo convento de San Pablo, hoy llamada Sala Orive y que está situada en el lugar que ocupó parte del Circo_Romano de la colonia; la Sala Vimcorsa, que ocupa el Palacio_Carbonell; y la parte antigua del Museo Arqueológico Provincial, o Palacio_de_los_Paez_de_Castillejo.

En conjunto, podéis disfrutar de piezas traídas de los mejores museos arqueológicos de este país, como las del Museo Nacional de Madrid, de Mérida, o de Sevilla, y por supuesto, del de Córdoba.



Hemos disfrutado de miniaturas de mosaicos, con teselas diminutas:


... De otros mosaicos más monumentales que ocupaban las "domus" de la ciudad:



Hay un video que reconstruye la Villae_de_Santa_Rosa (para quien no lo sepa, Santa Rosa es un barrio cordobés que se sitúa al norte del casco histórico, fuera de la "zona de influencia" histórica por excelencia, y a varios kilómetros de la Mezquita-Catedral) En ese video que exponen se ve cómo sería aquella villa, al menos la parte que quedó sin tapar, y que hoy en día podemos ver, mal que bien, incluso pasando con el autobús de linea.

También hemos visto algunas maquetas, como la de la Puerta del Puente:



Muy distinta la imagen a como la vemos hoy...

Del Teatro_Romano_Cordubensis:


O del Palatium_de_Cercadillas, que hoy atraviesa el AVE de punta a cabo, gracias a nuestros políticos, que prefirieron que el dichoso tren llegara a tiempo a Sevilla, a soltar pernoctantes y consumidores de morcón y servessitas, antes de preservar para la Humanidad el legado histórico-cultural que correspondía:


Especialmente relevante es la exposición de la Casa Carbonell (hoy llamada Sala Vimcorsa) que te hace moverte por una supuesta "domus", su pórtico, atrium, cocinas, sala de estar, dormitorio... Esta muestra es muy didáctica porque acompaña las piezas con dibujos explicativos que te hacen comprender cómo vivían los cordubensis.

Por ejemplo, la "togada" se despojaba de sus ropas y solía dormir en un catre como este:

O la esclava cocinaba rodeada de ánforas...


Después de haber usado una gran cantidad de utensilios de cocina, muy parecidos a los que aún hoy usamos, pero elaborados con distintos materiales.


Los romanos sabían disfrutar de la gastronomía, siempre que su posición social se le permitiera; vamos, como hoy. Y solían tener cenas inacabables en las que la gula era la reina de la casa. Comenzaban a cenar (la más importante de las comidas del día) sobre las cinco de la tarde, y acababan sobre la medianoche, después de disfrutar de manjares como las que nos cuenta Marcial:


Las tres exposiciones se realizan en lugares muy singulares, atractivos y algo desconocidos de Córdoba, como la renacentista Sala Capitular del Real Convento de San Pablo, obra inacabada de Hernán Ruiz:

... el Palacio Carbonell, de finales del siglo XIX:
... o la parte antigua del Museo Arqueológico Provincial de Córdoba, la Casa de los Paez de Castillejo, magnífica obra del arquitecto cordobés Hernán Ruiz II, autor de famosos campanarios como el de la Giralda sevillana.


Por cierto, que aprovecho para dar un toque para que, todo el que pueda, se pase a ver la portada, que pronto será otra parte para recordar, y no disfrutar, pues se cae a pedazos. Esta es la vista desde dentro, la parte menos atractiva:


Merece darse un paseo por la ciudad viendo las tres muestras que nos traen hoy, independientemente de la calidad de las mismas, que para unos será suficiente y para otros insuficiente. Nunca estaremos contentos de lo que nos ofrecen, pero yo sí que puedo decir hoy que he pasado una magnífica mañana por las calles de mi ciudad, sintiendo sus muros antiguos en mi nuca, respirando su antigüedad y su historia, pateando su pavimento milenario y deslumbrándome con el encalado de sus fachadas.

¡Qué suerte tengo de vivir aquí!

Os lo aconsejo.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Jaén, ciudad abandonada


La "Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jaén, Guarda y Defendimiento de los Reynos de Castilla", se acurruca a la falda del Cerro de Santa Catalina sobre el cual se levanta, prepotente y dispuesto, el castillo del mismo nombre, comenzado a construir en la época del Califato Andalusí y ampliado y mejorado tras la conquista castellana en 1246. Hoy en día el castillo es el Parador_Nacional_de_Jaén y está considerado uno de los mejores de España, tanto por su fisonomía medieval, que aún se mantiene, como por su calidad en el servicio y decoración interior. Un lujo no al alcance de todos.

El castillo en sí se encuentra en este momento en plena restauración-remodelación-reconstrucción, que nunca se sabe cuál de estas tres denominaciones hay que aplicar cuando se actúa en un recinto histórico. Sus muros se yerguen sobre el monte, dominando la ciudad.


Y el recinto mantiene el aspecto medieval de sus paramentos, torres y puertas, convirtiéndose en una impresionante terraza donde las vistas alcanzan decenas de kilómetros a la redonda.



Cuando el tiempo lo permite, eso sí.


En definitiva, otra joya andaluza más del medievo español. Esperemos acertada la restauración final.


La ciudad de Jaén (la Gaiena romana) dio nombre a la andalusí Cora de Yayyá y fue durante siglos dominadora de uno de los territorios más bélicos de la Península Ibérica: la zona norte de la provincia jiennense, lugar de batallas como la de las Navas de Tolosa o Bailén, pues siempre esta zona fue puerta principal de acceso al Valle del Guadalquivir y las costas cercanas a las Torres de Hércules (Estrecho de Gibraltar)

"E habyendo tomado e conseguido una ves mas llegar a la mas alta torre del mas alto castyllo de la mas alta montanya, baxamos a yantar a la cybdad e villa por conoscer sus gentes e villanos e mesclarnos com ellos, e conoscer sus viandas e sus vinos, sus afecites e saladas, sus carnes e pescados e frutos. Mas antes concurrimos en un amcho lugar solado don se encontrava la más fermosa de las fassadas de Yglesya Maior que jamás vimos, com torres altas e columnas e santos. Todo digno de ver"

Diseñada por Pedro_de_Vandelvira, la hermosa Catedral de Jaén la ejecutó su hijo,  Andrés_de_Vandelvira, (quien también "vistió de pleno renacimiento a Úbeda y Baeza") aportando sus propias ideas y dejando una de las mejores obras renacentistas de España. Su fachada y porte fue inspiración para muchos otros arquitectos que construyeron catedrales e iglesias en el Nuevo Mundo, marcando una nueva influencia, en este caso positiva, hacia aquellos remotos lugares tan castigados por nuestro egoísmo y extraña forma de vida. El interior es, al mismo tiempo, austero y señorial, elegante y popular, cercano y místico. Es un lugar para recorrer despacio y sin perder detalle.

Sin embargo, el casco histórico de Jaén está ABSOLUTAMENTE ABANDONADO. ¡Lástima de Jaén! ¿Quién la ha abandonado y por qué? ¿Quién es el responsable de que sus calles estén repletas de suciedad, sus solares abiertos llenos de porquería, incluso sus restos arqueológicos cercanos a la Catedral, sus casas a medio caer...? No he visto jamás una ciudad con tanto graffiti estúpido en sus paredes, incluso en lugares históricos... (Hola, soy yo... Mili, te quiero... Tonto el que lo lea... Hola... y extrañas formas inconclusas, o sí...) La llamada "Judería" se cae a pedazos, las aceras llenas de mierdas de perro, los vehículos pasando por calles que son hechas para personas, las construcciones son colmenas de tres plantas en lugares donde solo debería haber una casa de no más de dos plantas; balcones convertidos en simples vanos, sin decoración, sin flores ni decoración. ¿Qué habeis hecho de la floreciente Yayyán?

No. Me niego a poner fotos de esto. Porque Jaén tiene valores por valorizar, como estos lugares:


El Casco Histórico de Jaén ha sido abandonado por sus gobernantes durante decenas de años a los especuladores y hacedores de dinero fácil y pronto, y hoy pagan sus consecuencias. Su caserío simplón lo ocupa hoy una población deprimida, lejana a las posibilidades de los de los barrios nuevos, sin escuelas, sin centros de salud, sin lugares de esparcimiento, con los coches entrando en sus propias cocinas. Han dejado morir su pasado en el presente.

Jaén es una ciudad abandonada.

Pero, además, Jaén es una ciudad abandonada por sus gentes. ¿Dónde están los jaeneses y jaeneras? La ciudad está vacía: tiendas y bares cerrados, plazas, calles...

¿Dónde...?


Bueno, esto sí que tiene una respuesta contundente: los jaeneros y jaeneras están en plena campaña; recogiendo aceitunas de sus impresionantes campos para darnos el aceite a gran parte del mundo. Salvo que el honorabilísimo Sr Durán i Lleida nos aclare dónde_están_realmente nuestros aparceros andaluces.

¿Y si visitamos Jaén por solo ver esto?



¿Acaso no merece la pena?

Espero que ningún ciudadano de Jaén se sienta ofendido por mi crítica, pues lo que pretendo con ella es colaborar por recuperar una ciudad que considero abandonada... pero nunca olvidada.