domingo, 24 de agosto de 2014

Qurtuba do Prahy

Sinagoga de Jerusalem, arcos de herradura apuntados (Praga, República Checa)
Si es que no tengo remedio.

Allá donde voy, mis escrutadores y nerviosos ojos escanean, sin solución de continuidad, los horizontes encontrados, justo como aquel fantástico lector-analizador de imágenes célebre que Arnold Schwarzenegger hizo famoso en sus películas sobre Robocop, ese robot humano salvador del mundo mundial; en mi peculiar investigación me pierdo, buscando cual vulgar friki, señales de identificación que me permitan concluir hasta qué punto, y hasta qué longitudes y latitudes, han sido capaces de llegar los tentáculos de la creación ex-novo del arte andalusí, más concretamente califal, y más afinadamente qurtubí.

No lo puedo remediar.

Cuando afrontamos el pasado 13 de agosto del 2014 la subida a las hermosas latitudes bohemias y eslavas, tan nórdicas ellas, la primera impresión en este menester que os cuento, es que la cosa iba a estar difícil, si no imposible, por lo que mi relajación se hizo evidente, y mi lector-analizador se situó en stand-by.

Sin embargo, y ¡cuál fuera mi sorpresa! (quizás por falta de información previa, culpa mía, sin ninguna duda) me fui a encontrar, casi de sopetón, con la gran impronta andalusí en esta ciudad que visitamos, y que, fíjate tú que cosas, llega a estos lugares de la mano de sefardíes.

Una serie de sensaciones y sentimientos encontrados me vinieron de repente, cerca del kafkiano monumento que se sitúa por la sinagoga. Como si Franz Kafka hiciera de las suyas.

Monumento a Franz Kafka
Parecía un poco raro todo aquello... o al menos a mí me llamó la atención. Un edificio judío construido en una ciudad, y un país, que sufrió muy especialmente el holocausto hebreo por parte de los nazis (campo de concentración de Teresienstadt, por ejemplo), reconstruido el edificio a finales del siglo XIX con una decoración andalusí, morisca o musulmana, por quienes ahora, allá al otro lado del Mare Nostrum, sufren ese mismo holocausto... en Palestina... de mano de los que se hacen llamar hebreos o judíos, pero que en realidad son sionistas, es decir: nazis.

Y yo allí, en un país donde la hierba crece hasta en las aceras, y los árboles suben tres plantas (¡qué envidia!), observando la decoración de aquel edificio, tan cercano y tan conocido.

El edificio de la Sinagoga Española de Praga, reconstruida en 1893, combina decoración sefardí y andalusí.

Sinagoga Española. Decoración sefardí y andalusí.

Sefardíes son las tablas de Moisés y la estrella de ocho puntas rodeada de celosías entrelazadas y colmatada interiormente con decoración de hojas y flores. Esta decoración rodea todo el friso de la primera planta. Andalusíes son las almenillas de nueve puntas en los remates superiores, y de cinco en los intermedios y bajos, copias de las de la Mezquita de Córdoba (que los constructores de esta copiaron la de Damasco en el siglo VIII) pero con calados de flores; y los arcos de herradura, con triple columna de capiteles corintios.

Sinagoga sefardí-andalusí.
El resto de la fachada se decora con arcos de medio punto, lobulados y de ajimez morisco o mudéjar, con alfiz sencillo, sin decoración alguna. Llama la atención la variedad de la fachada, como si quisiera aunar mucho en tan poco espacio, muy lógico en la tendencia regionalista de la época (fines del XIX) que se desarrolla en Europa. A mi entender (¿quién soy yo para juzgar?), lo mejor es la disposición del edificio, más que su decoración, aunque esto último sea lo más atractivo. La sinagoga se desarrolla en forma de monte, adaptándose al terreno, absorbiendo parte del jardín, y complementándose con él. Esto, que quizás pueda parecer normal, es (así lo entiendo yo), un guiño más a las formas sefardíes-andalusíes.

Del interior habría que destacar más influencia sefardí-andalusí. En general recuerda a la decoración de la sinagoga toledana del Tránsito, pero con menos acierto.

Interior de la Sinagoga Española (Praga)
La disposición de las gradas para las mujeres no varía, y la altura de la nave es la adecuada, en proporción a su decoración. Llama la atención el arco angrelado del altar principal, que recuerda al magnífico Alcázar de Sevilla, o su decoración interior, que nos trae recuerdos de las salas privadas del Generalife granadino... pero no... no alcanza la grandeza de lo copiado.

Una serie de elementos simbólicos, recordatorios de la religión que aquí se profesa quedan atrás con sus prejuicios y perjuicios, como (una vez más) elementos lamentables de la deformación mental del ser humano ante sus miedos esotéricos más profundos. Por lo cual, todo lo demás, sobra... No digo más.

Y resulta que, después de ver esta construcción tan cercana a mi tierra andalusí, me encuentro con otra que viene a ser de lo mismo, mostrándose de lo mismo y con intenciones de lo mismo. Otra sinagoga: La Sinagoga de Jerusalem, allá cercana a la Estación Central de tren, en la Ciudad Nueva de Praga.

Sinagoga de Jerusalem o del Jubileo (Praga)
La primera impresión que a uno le da ver este edificio es la de... hortera. ¡Vaya edificio hortera! Menudo mal gusto. Parece la entrada a un parque temático. Fue construida en 1906 bajo diseño de Wilhem Stiassny en estilo mudéjar andalusí, pero con muy poco acierto, al menos a mi entender.

Del arte califal recoge las dovelas alternadas rojas y blancas (en este caso amarillas en vez de blancas, como la bandera de España o de Catalunya o Aragón), y además a los arcos de herradura les da un toque apuntado, que los deforma en su clave. La combinación de azules, amarillos, rojos y dorados es absolutamente horrible. La estrella de ocho puntas, a modo de rosetón gótico, embutida en una especie de habitáculo en arco de herradura con impostas azuladas parece el ojo de Sauron, y da la sensación de que en algún momento va a escupir algo.

No he visto un edificio más horrible que este.

Que Dios, Jesucristo, Alláh, Mahoma, Jahvé, Anás o Caifás, o Maradona les perdone.

En cualquier caso, ha sido divertido encontrar, a dos mil kilómetros de distancia allende el norte, imágenes que me recuerdan la grandeza de lo que un día hubo en mi ciudad qurtubana, y que fue capaz de exportar a sitios tan lejanos como este sus ideas y gustos.

Hubo algún edificio que recordaba las formas, pero no llegó a la altura de ganarse el premio.

Edificio en la orilla derecha del Moldava (Praga)
Ha sido bonito descubrir formas cercanas en tan lejas tierras. Uno no deja nunca de aprender... afortunadamente.

sábado, 2 de agosto de 2014

Los olivos de la paz. Palestina libre.

Mi pequeño olivo es palestino, y sabe resistir.
Lea este enlace antes de continuar, por favor: Centenario olivo mediterráneo cordobés con Palestina

Mi pequeño olivo es palestino, y sabe resistir. Solo tiene poco más de dos años, que no son pocos para ser palestino, pero ha aprendido a resistir. Allí arriba, en la azotea de mi casa... (¡ay!, ¡una casa en pie, sin bombardear!)... donde no se ven caer bombas, mi pequeño olivo siente nostalgia del Mediterráneo, no tan lejano, pero respira aires sureños que le hacen feliz, sentirse seguro, no como otros olivos allá en el infierno sionista.

Mi olivo palestino es feliz, no como otros olivos.
Mi pequeño olivo es palestino, y así lo siente.

Y cuando subo a la azotea para regar su tierra, junto con las demás plantas y árboles, él se estira, con sus dos años de vida, me ofrece su hermosa porte y, con cara de merecido enfado, me pregunta: "¿Cuántos hoy?"

Yo, odiando ese momento, le cuento:

"No, amigo, hoy no han sido más de dos", aún sabiendo que es mentira...

Ni uno solo debería estar aquí.
Mi olivo palestino es pequeño, un niño, como aquellos que han perdido su vida a manos de los sionistas israelíes, como los miles que han perdido a sus familiares sin saber por qué, como los miles que han perdido su casa, su escuela, su templo o su parque, como los miles que guardan en su interior imágenes y momentos para el odio más profundo y que no les dejará dormir por las noches nunca más: rostros inexpresivos, cuerpos destrozados, pieles demacradas, sangre sobre color carne, olores a podrido, zumbidos de misiles, tacto de metralla... muerte, destrucción, odio, miedo, asco... incomprensión...

Mi olivo y mi cheflera conversando.
Mi joven olivo y mi cheflera conversan cada día desde el amanecer... hasta el amanecer, porque ellos no tienen prisa. Se suelen poner "de hojita perejil" el uno a la otra y viceversa, pero no pueden pasar el uno sin la otra y viceversa, así que convienen que lo que más les satisface es compartir tierra, agua, sol y cariño.

Hay que buscar la paz y la conversación desde el amanecer hasta el amanecer; ponerse el uno al otro de "hojita perejil", porque toca... pero sin tocar; sacarse la lengua, y ya está.

Recuperar la cordura.

Es tanto lo que ha de cambiar, que todo se adivina imposible, pero ¡no lo es!. Tanto odio acumulado, tantas injusticias, tanto de qué hablar y con qué negociar, tantos reproches, tanto sufrimiento, tanto dolor, tanta prepotencia, tanta desidia, tanta incomprensión... Pero NO es imposible, y el esfuerzo merece la pena.

El ejército del gobierno fascista-sionista de Israel debe retirarse inmediatamente de los territorios ocupados ilegalmente, así como deshacer la colonización promovida durante tantos años, y recuperar los límites establecidos en los acuerdos de 1967, que no fueron poco, teniendo en cuenta que la creación del estado israelí en el 48 se hizo sin escuchar la opinión de quienes entonces allí vivían. Si el noble pueblo hebreo no es capaz de quitarse de encima YA esta correlación de su raza y religión con este tumor nacionalista llamado sionismo, ávido de tierras, que marca sus fronteras entre el Éufrates y el Nilo, como su bandera, será tan culpable como su fascista gobierno, y acabará devorado por él mismo; injustamente, pero devorado.

Sión: arriba el Éufrates, abajo el Nilo, en el centro Jerusalem

Sión: arriba el Éufrates, abajo el Nilo, la estrella Jerusalem

Los palestinos, sabedores de que tienen derecho a defender sus tierras, después de 60 años deberían tener en cuenta que ya ha llegado la hora de analizar la situación y de pensar si merece o no la pena el sufrimiento de sus habitantes. Todos nos emocionamos con el sufrir de los niños, pero nadie se para a pensar en los mayores, esos que tienen necesidad de otra persona para moverse o para comer, y que, además, vivieron en primera persona la injusticia.

Seguramente estarán hartos de todo.

¿Acaso no merecen ellos también la pena el esfuerzo?

A partir de esta premisa esencial, se podrán barajar fórmulas de convivencia y de paz para todos sus habitantes, ya sea la existencia de dos estados o la de uno solo que concentre la enorme diversidad étnica, religiosa, política y social. Porque la convivencia de esa pluralidad no es solo posible, sino necesaria para el resto del mundo, como un ejemplo a seguir.

Para ello hará falta que ningún otro estado exterior influya de ninguna manera en las decisiones y en su gobierno; que los recursos naturales solo redunden en la mejora de la calidad de vida de sus habitantes; que las religiones y tendencias filosóficas se aparten de la gestión general y se ofrezcan como alternativa personal y privada y, en cualquier caso, pacifista e inocua; que los símbolos nacionalistas del nuevo estado común, o de ambos estados, tengan la discreción y humildad necesarias, y no supongan exaltaciones prepotentes que alteren la convivencia.

¡Tan simple!

¡Tan difícil!

Todo antes de la muerte de más seres humanos. Merece la pena.

Déjenme creer que ocurrirá, y que todos los olivos palestinos habrán crecido libres, y serán considerados los olivos de la paz. Déjenme ser utópico y disfrutar de la sonrisa de aquella niña hebrea a quien le falta por su edad una paleta en su dentadura, abrazada al cuello de ese chiquillo palestino que, a duras penas, se mantiene en pie, después de tantas desgracias vividas en su natal Gaza... Serán felices juntos... ¿verdad que sí lo serán?... ¿verdad que sí?... ¿verdad?...

Mi olivo de la paz palestina

sábado, 21 de junio de 2014

Exposición alumnos Escuela de Arte Antonio Povedano

Patio barroco del Convento de la Merced - Diputación Provincial de Córdoba
En el excelente marco del patio barroco, el patio principal del Convento de la Merced, hoy sede de la Diputación de Córdoba, se exponen hasta el próximo viernes, 27 de junio de 2014, las obras de los alumnos de la Escuela de Arte Antonio Povedano (Calle Pintor Pedro Bueno, 5, 14010-Córdoba)

Con la frescura, atrevimiento, ilusión y ganas que todo buen alumno atesora, la exposición de estas obras incitan los sentidos del espectador, le hace pararse a pensar, a observar con más detenimiento, a disfrutar del colorido, de las formas y de las palabras, en una acertada fusión. La muestra está organizada por temas, según los cursos y sus profesores:

Paisaje del natural: Manuel Garcés.
Dibujo y creación pictórica: Marisa Vadillo.
Figura con modelo: Fernando M. Romero.
Técnicas pictóricas: Fernando M. Romero.
Collage: María Ortega Estepa.
Cerámica escultórica: Sofía Ostos Abreu.
Fotografía y literatura: Manuel Torres y Ana Ramos.
Creatividad infantil: María López García.
Acuarela: Camilo Huéscar Ramón.

Pero aún estando organizada por temas, la exposición tiene un todo que satisface como tal. La simbiosis de estilos se funden en un halo de ilusión, que se siente.

La elección del lugar y del momento ha sido un acierto, a mi entender, pues la luz de esta época del año acompaña a todas las obras (salvo a alguna, a la que le sobra la protección de cristal, pues rebota la luz, o que le falta una buena sujeción a la pared) y la disposición en el Patio Barroco de la Merced, que incita a la deambulación alrededor del mismo observando los trabajos.

Queda poco para que la exposición acabe, así que les animo a que se den un salto y disfruten de los trabajos de nuestros más inmediatos artistas venideros.

Si es que algunos no lo son ya.

Dejo aquí algunas fotos.

Relieves
Medina Azahara 1 y 2. Mª Luisa Rodríguez Rubio.
Pequeño Tesoro. Miriam Fernández Fuerte (Fotografía y Literatura)
Fuentes (tres obras). Leopoldo Vadillo
Varias obras de Lola Castillo Serrano
Varias obras. Creatividad infantil (alumnos de 10, 7 y 6 años)
Pequeño Tesoro (una madre...) Miriam Fernández Fuerte (Fotografía y literatura... y algo más)
Queda poco para que la exposición se acabe. Si pueden, no se lo pierdan. Merece la pena ver cómo nuestros artistas maduran al albor de sus sentimientos, sin nada más que sus sentimientos y su ilusión.

domingo, 8 de junio de 2014

Referéndum monarquía-república, no... ahora, no.

Manifestación reciente por un referéndum monarquía-república en España
Había pensado no volver a escribir, al menos durante un amplio espacio de tiempo, en este mi blog, y quizás después de esta entrada alguno deseará que lo hubiese "dejado estar".

Circunstancias, eventos,... rollos personales, y no tanto, me obligan un poco a hacerle a internet, y todo lo que él conlleva, el gesto que Bernini expresa en su fuente de Los Cuatro Ríos, en la Plaza de Navona (Roma), a la fachada de la iglesia de Sant Agnese in Agone, obra esta de Francesco Borromini.

Yo mismo ante la aparición de internet... ¡Ahora no!
Tanto es así, que mi última entrada la hice como una especie de despedida, y expuse en la red algo de lo que nunca nadie debería olvidarse; los derechos de los seres humanos, tan olvidados últimamente tanto por los que los ignoran, como por los que ni los conocen siquiera. Por eso los quise sacar al mundo de nuevo.

Pero cuando uno ve los acontecimientos que le rodean, tan precipitados, tan novedosos, tan históricamente recordables, tan singulares en la vida particular de uno mismo, tan opinables... pues a uno le viene el gusanillo de salir al patio "a joder con la pelota".

Primero la medio sorpresa del grupo político PODEMOS (y digo "medio sorpresa" porque tarde o temprano tenía que salir algo así) irrumpiendo con vaqueros y coletas en los intocables pasillos de los decentísimos europarlamentarios, perfectamente trajeados y encorbatados, con una mano delante y otra... delante también..., los de PODEMOS han traído palabras y expresiones nuevas como "casta política", "asamblea ciudadana", "decisiones de los ciudadanos" "apertura de listas",... Estos perroflautas, porreros y bolivarianos ya no hablan de los miles de puestos de trabajo que van a crear, ni del porcentaje de subida de las pensiones, ni de los impuestos que van a bajar para que usted pueda comprarse un coche de alta gama para soplapollar por ahí  mientras el banco se frota las manos.

No... estos hablan de algo distinto; de que las cosas se hacen desde abajo, desde el pueblo, desde el ciudadano, desde el que trabaja cada día, y desde el que desea con todas sus fuerzas trabajar cada día.

Y eso asusta... a quien asuste.



No les voté en las últimas elecciones (y no me importa que se sepa), y tendrán que convencerme para que lo haga en las siguientes, pero desde luego, distinto sí que hablan, y eso es de elogiar. Todos estamos hartos de mentiras... todos estamos hartos de solo poder hablar cada cuatro años... todos tenemos cosas que decir... seamos de izquierdas o derechas, de cualquier género, religión, ideología,... Ya va siendo hora de que las cosas cambien, de que recuperemos la soberanía que nos corresponde, sin tener que pedir permiso a la "troika" o a cualquier alemán que por allí se encuentre, sea la Merkel o el Führer.

Tengo esperanzas para mis hijos de que todo pueda cambiar.

Aléjese de los palacios el que quiera ser justo. La virtud y el poder no se hermanan bien. Lucio Anneo Séneca (Corduba, 39 - Roma, 65)

Si este tema me incita, ¿qué no me habría de incitar el cambio de la jefatura del Estado? Pasamos de Borbón a Borbón y tiro porque... (que cada uno rime como quiera)

Estoy seguro de que el nuevo rey que se nos viene está perfectamente preparado para... mantener el status quo existente, seguir cubriendo las irresponsabilidades...

(¿irresponsabilidades?... ¿solo te sale esa palabra, Jose?... estás perdiendo cualidades, si algún día las tuviste...)

...de los banqueros, los ricos, la nueva aristocracia, el clero, el deporte de élite, los vividores de la televisión y la imagen, las tradiciones enquistadas... Todo ello lo va a mantener nuestro nuevo rey Felipe el Sexto, pues para ello le pagan.

¿Cambiarlo?

Próximo Rey Felipe VI

Por supuesto, ¿a cambio de qué?

De un Jefe del Estado elegido por el pueblo, o sea, por una República que muchos deseamos, no ya solo porque se elija al representante del Estado, sino porque ello supone un nuevo rumbo en la política social, cultural, política, económica y de toda índole, aún desconocida en las nuevas generaciones nacidas del actual régimen de la Transición.

Con la actual situación política, en la que el Rey Juan Carlos I, Jefe del Estado legítimo de la última Constitución votada en 1978 por el pueblo español (lentejas) ha abdicado en favor de su hijo el Príncipe de Beckelar...

Príncipe de Beckelar
... surgen inevitablemente voces a favor de que el pueblo español vote, elija, promulgue, lo que el pueblo español quiera, y para ello es necesario un referéndum, o referendo, en el que se elija entre monarquía parlamentaria o república (a saber si federal o unitaria)

La gente ha salido a la calle pidiendo lo que le pertenece: que se le escuche, que se le pregunte, que no se siga con el mismo "tren balastro", y que se vea lo que realmente el pueblo español quiere.

¿Cómo no va a ser legítimo algo así? ¿Alguien lo duda? Pero, ¿alguien se ha parado a pensar en las consecuencias?

Yo me avengo al título de esta entrada y promulgo, con todo mi pesar que, referéndum monarquía-república, ahora NO.

¿Por qué?

Para mí, la República no debe vencer, sino convencer. ¿Utópico? Quizás, pero es lo que siento.

¿VENCER O CONVENCER?

Hoy en día un referéndum por la monarquía o la república estaría perdido por esta última casi con toda seguridad. Hay que recordar que las últimas elecciones, solo los votantes del partido del actual gobierno... ¿dije gobierno?... acumulan entre los 11 y los 7 millones de votantes, todos, o prácticamente todos ellos monárquicos, entre otros sufijos. Gran parte del partido de la oposición (o, posición), se declara monárquica, es decir, un porcentaje variable de unos 6 millones de votantes, tiene orgasmos imaginarios con doña Leticia... Mal vamos...

Luego están nuestros padres.

¿Es que alguno de ellos no recuerda cuando los republicanos quemaban iglesias y mataban curas y monjes?

Pues no, no lo recuerdan, porque aquello ocurrió hace casi 80 años, y entonces ellos eran solo unos niños, pero eso es lo que le contaron sus padres y sus abuelos, así que ellos de república, nada de nada.

Actualmente hay muchas personas mayores que tienen en la mente aquello que sus padres les inculcaron de que la segunda república fue un momento de grandes altercados, quema de iglesias, robo de tierras a los "señores", que dejaron por ello en el paro a muchos agricultores y labriegos, que morían de hambre... Eso no se lo quitará nadie de la cabeza.

No, hoy un referéndum por una república no saldría adelante, (la próxima llegada del nuevo rey ha revalorizado la monarquía) y por ese motivo yo no estoy a favor de que se lleve a cabo ahora. A mi entender, una república es mucho más que un cambio en la elección de la jefatura del estado. Es mucho más. Y este más tiene que entenderlo el pueblo. Si el pueblo no lo entiende, no me vale. No quiero que la república venza, sino que CONVENZA.

¿Cuál sería la consecuencia de un resultado positivo hacia la monarquía en un hipotético referéndum?

La monarquía se reforzaría y se afianzaría para siempre; al menos en un "para siempre" lejos de los que actualmente queremos una república próxima. Es decir, la república quedaría "para siempre" en el olvido. Se han necesitado 39 años de reinado juancarlista para repensar la situación (por cierto, 39 años tuvo también Franco... ¡las cosas que da la vida!), así que, posiblemente se necesiten otros 39 años de reinado felipista para poder volver a pensar en república si un referéndum por la monarquía o la república saliera a favor de la primera.

¡Que no!

Lo mejor que le puede pasar a una próxima república en España es que el nuevo rey Felipe VI reine, cuanto antes mejor, que intente (sin éxito, con toda seguridad) recuperar la soberanía económica y social en su país; que se vea rodeado de los corruptos incontrolables que gobiernan el país y que le devaluarán; que el republicanismo se una y convenza al pueblo; y que este, finalmente, habiéndose dado cuenta por fin, convencido (más que vencido), sepa exigir el cambio en su momento.

Esa es la República que yo quiero para mi país: la que va desde abajo, la que se organiza desde abajo, y la que se gobierna desde abajo.

Cualquier otra cosa, no me vale.


sábado, 3 de mayo de 2014

Declaración universal de los Derechos Humanos


10 de Diciembre de 1948

Mientras en el mundo se aprueban estas bases para el ser humano, en España ocurre esto:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-anos-del-no-do/anos-del-do-educacion-principe-1948/1670529/


Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III)

Artículo 1.
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y consciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.



Artículo 2.
Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiducitaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.



Artículo 3.
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.



Artículo 4.
Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.



Artículo 5.
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.



Artículo 6.
Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7.
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.



Artículo 8.
Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la ley.

Artículo 9.
Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.



Artículo 10.
Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11.
Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.
Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12.
Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13.
Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso al propio, y regresar a su país.



Artículo 14.
En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de la Naciones Unidas.



Artículo 15.
Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.



Artículo 16.
Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
Solo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse matrimonio.
La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y el Estado.



Artículo 17.
Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.



Artículo 18.
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o creencia, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.



Artículo 19.
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20.
Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.



Artículo 21.
Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.
Toda persona tiene derecho al acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.
La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.



Artículo 22.
Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.



Artículo 23.
Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medio de protección social.
Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.



Artículo 24.
Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

"Solo se puede salir de la crisis trabajando más y cobrando menos", dijo él desde la cárcel.
Artículo 25.
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes a su voluntad.
La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tiene derecho a protección social.



Artículo 26.
Toda persona tiene derecho a la Educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto al los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos y religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.



Artículo 27.
Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que en él resulten.
Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 28.
Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29.
Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que solo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
En el ejercicio de sus derechos, y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.



Artículo 30.
Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.