viernes, 21 de octubre de 2011

ETA abandona las armas... ¿y ahora qué?

Euskadi Ta Askatasuna (ETA)... abandona las armas.

Askatasuna... hermosa expresión, y sin embargo tan distante a la palabra "armas".

Euskadi... hermoso país, con paisajes llenos de vida, de playas, de naturaleza...



... de montes y prados cubiertos de nieve en invierno...



... de vida en sus plazas y calles...


... por fin van a poder vivir sin saberse perseguidos por el cañón de una pistola o el péndulo de un coche-bomba. Es una noticia alegre para todos porque esto supone que muchas vidas no se van a perder. Mujeres y hombres de libre pensamiento van a poder seguir respirando el aire húmedo del Cantábrico, llenándose los pulmones con el oxígeno de los bosques y admirándose de los jardines de orquídeas. Buena noticia para todos.

Pero... ¿y ahora qué?

Todo pueblo tiene derecho a su auto-determinación como comunidad ante el mundo y ante uno mismo, tiene derecho a auto-excluirse del resto de la humanidad, a mirar solo por sus propios intereses económicos-políticos-culturales, a creerse único e indiscutible, a sentirse raza pura intocable, a crear su paraíso-ghetto propio, a olvidar a los que comparten el mismo cielo, la misma luna y el mismo sol, a pintar trapos de colores y llamarles banderas, y a adorarlas con sus políticos de fondo... políticos que llaman al odio y al auto-ombliguismo, al enfrentamiento psico-físico y a la demostración de superioridades inventadas y lejanas a la realidad del individuo tal cual es.

Es el momento para que Euskadi busque su identidad propia, nacionalista y cateta, que tanto deseó mientras hubo quien lo quiso conquistar usando latón 70Cu/30Zn con Pb/Sb, en casquillos rellenos de pólvora. Es el momento del naZionalismo puritano en lugar de la apertura al universo. Ahora sí, sin violencia. Ahora es el momento de Euskal Herría.

Pero, sobre todo, ahora es el momento de alegrarse por no tener que llorar por nadie, que no es poco.

Rajoy salió ayer a la prensa cariacontecido porque él sabe que es más fácil luchar contra ETA que negociar con ETA (lo primero que dijo fue que hablaba por su partido, excluyéndose del discurso). Y sabe lo que le viene encima. Aún está a tiempo de abandonar o de seguir el camino marcado, y saber encontrar la fórmula para dar en el clavo y satisfacer a todos los españoles, votantes y no votantes. Posiblemente será después del 20 de noviembre... ¡a trabajar!

¿No querías caldo? Pues toma, tres tazas.


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