sábado, 22 de septiembre de 2012

Catalonia is not Spain


EL SENTIMIENTO

El Pueblo ha hablado, y eso sí que es sagrado, siempre que la palabra "sagrado" no tenga un significado etéreo o místico, sino de indiscutibilidad. Más de millón y medio de personas gritan en las calles no querer considerarse más mi hermano de ¿sangre? de ¿penurias? de ¿alegrías? Me consideran chupóptero de teta inconmensurable, un pozo sin fondo y un bodrio de persona de quien alejarse; cosas de los nacionalismos. Las manos deformes de mi madre por coger aceitunas y uvas en la Campiña cordobesa de cinco a cinco entre los meses de septiembre y enero me alertan de la injusticia de esa conclusión y me llaman a gritar quejándome por ello, pero no lo voy a hacer. Prefiero recurrir a mis recuerdos de la familia emigrante, esos que aquí eran catalanes y allí eran charnegos, con sus fobias e ilusiones, que abandonaron la miseria provocada por el ecuestre señorito auspiciada por el régimen mientras acallaba las bocas nacionalistas de este país obligando a las empresas a pagar una cuota por la "causa de la España Una" para hacerla "Grande" sin conseguir que jamás fuera "Libre"...


...las cientos de horas extra que mi padre hacía después de su jornada de ocho horas de 6 a 14, volviendo a casa a las 22 horas, exhausto... Él no quiso irse a ninguna parte, porque su casa estuvo aquí, y aguantó porque quería seguir sintiendo los 42º a la sombra de su ciudad, y los sonidos del agua bajando de Sierra Morena después de una tormenta. Es cuestión de prioridades.


Duele saberse un estorbo después de todo eso, y quizás sea solo porque alguien supo incitar en su momento las entretelas de sus conciudadanos, haciéndoles saber que eran distintos a los demás de este mundo: raza, costumbres, religiones, formas de afrontar la vida...


... Hay muchas formas de sobrevivir, incluso dentro de una comunidad, región o país: campiñas, montañas nevadas, montañas bajas, ciudades, deltas, costas, con acentos nórdicos, con acentos sureños, comarcas pesqueras, comarcas montañosas, nevadas o no... razas arias: churras, merinas, galgos, podencos (¿¿??)


¿Por qué no hacer un país de cada una de ellas? ¿Acaso no están en su derecho?

EL MOTIVO

La Historia SIEMPRE da respuestas al presente porque, no solo SIEMPRE se repite, sino porque el ser humano SIEMPRE cae en los mismos errores, SIEMPRE .

En la segunda mitad del siglo XIX surgen las nacionalidades a nivel mundial. Nacen países como Alemania o Italia, entre otros. Países que, con el tiempo, con su "nuevo nacionalismo exaltado" provocan las grandes guerras mundiales. Se creen diferentes, razas únicas, seres preparados para enaltecer su "patria" y organizar el mundo. "Hemos llegado y todo va a cambiar" es su lema, cuando en realidad son unos desgraciados que intentan crear un nuevo Estado a costa de lo que sea y que se dejan llevar por un líder que obsesiona a sus lacayos con objetivos irrealizables. Resultado: millones de seres vivos muertos por una ideología lejana a las necesidades reales de la población.

En este mismo momento de la Historia nacen las nacionalidades de las Españas (España nunca fue una, sino muchas. Incluso antes, en el XVI y XVII, las "conquistas" en el Nuevo Mundo o en Europa se hacían en nombre de Castilla o de Aragón) En Euskadi nace una asunción de raza propia (es decir, que un negro nacido en Euskadi sería solo "un negro" y no un vasco... ¿¿¿???) Al mismo tiempo en Catalunya se forja un sentimiento de nación, que fue duramente oprimido por la dictadura franquista, sin más, sin escuchar a sus gentes, poniendo trabas en el uso de su idioma, a cambio de compensaciones económicas... El dinero, ¡siempre el dinero!


Catalunya siempre fue "parte de"... Imperio Romano, Feudo Visigótico, Cora Andalusí, Condado Aragonés, Región española o Comunidad Autónoma española..¡Sienten las ganas de ser un Estado!

¡Legítimo!

¿Triste?


LA DIFERENCIACIÓN

Catalunya es diferente.

Catalunya está formada con tal variedad de personas y de tan diferentes procedencias que la convierten en uno de los lugares del mundo más plurales y variopintos. Aquí no se puede hablar de "razas" ni de especialidades supremas. Su supremacía está en la apertura de sus puertas y en la acogida de sus gentes. Su situación geográfica, al borde del llamado Sur Europeo y conexión con el Norte del continente le ha dado un carácter abierto que la ha enriquecido en todos los sentidos.

Su idioma, el catalán, uno de los más antiguos de Europa, es usado afortunadamente con habitualidad por sus habitantes, unas veces con más exigencias hacia los demás de lo que debería ser. Los catalanes no solo tienen el derecho a mantener su idioma, sino que tienen la OBLIGACIÓN de hacerlo, por el bien universal, aunque quizás les haga falta recordar que lo más importante entre las personas sea entenderse, utilicen los medios que utilicen.



LA FORMA

Volvamos al siglo XXI.

Hay formas para reivindicar un derecho o una ilusión (o quimera, como hay quien la quiere llamar; sabrá él por qué) distintas entre unas y otras.

No se les puede achacar a los catalanes cómo lo están haciendo; con sentido común, con ganas pero con respeto, sin violencias. Catalunya lleva años, decenas de años, forjando su propio Estado, cimentando su futuro, "apoquitapoco", como decimos en Andalucía, convenciendo más que venciendo. Gritando, quejándose, pidiendo, exigiendo,... en ningún caso matando personas, sean de la ideología que sean, ni fomentando la violencia. Aunque les queda en su pasivo la presión social sobre los que comparten con ellos lugar, y sin embargo no sus ideas. Supongo que eso queda sobre esa línea roja de la que últimamente hablan algunos políticos.


LAS CONSECUENCIAS

Me pregunto: ¿Alguien ha explicado con sinceridad a los catalanes lo que ocurriría si se confirmara la independencia de Catalunya?

Permítanme que les diga que lo dudo.

Leí no hace mucho un artículo en ABC sobre las consecuencias de una proclamación de independencia en Catalunya, tanto para los catalanes como para el resto de los españoles. Desgraciadamente lo he estado buscando y no lo encuentro, por lo que no puedo poneros el link. Sin embargo, algo se me ha quedado, claro que, viniendo del medio del que viene, a lo mejor no es tanto como ahí predicen. Aún así, sí que hay cosas que pueden tener cierto sentido.


Suelen los catalanes pensar, o al menos así me llega la sensación, que esto es solo poner una frontera entre Catalunya y el resto de España y se acabó, pero hay consecuencias que habría que analizar antes de que eso ocurra, porque  pueden no estar en la agenda.

1.- ¿Qué pensaría el resto de Europa de una segregación como esta? Yo creo que no les gustaría nada en absoluto, teniendo en cuenta que España ya está debilitada económicamente, y apartar a una parte importantísima de su población sería una piedra más en el camino. La independencia de Catalunya debilitaría aún más al resto de España y a los propios catalanes.

2.- ¿Admitiría la Unión Europea el ingreso de Catalunya en la comunidad así como en el grupo del Euro? A mi, personalmente, me surgen serias dudas. Analicemos: Un país nuevo, con todo lo que conlleva la creación de un nuevo Estado, con los antecedentes de solicitud de ayuda financiera al Estado español, con un déficit enorme y una crisis a nivel mundial que precisamente no ayuda... Ummm... No sé, no sé...Me temo que la mayoría de catalanes piensan que esto está hecho, y que la independencia no estaría reñida con su pertenencia a la UE y a la zona Euro. Quizás estén obviando que existen unas exigencias de convergencia que, actualmente, Catalunya no cumple. Que nadie se olvide que quienes realmente gobiernan los Estados son los banqueros, las multinacionales y los ricos. Habría que preguntarles, porque a ellos "se la suda" las nacionalidades y sentimientos...

3.- En caso de que a Catalunya se le admita en el grupo europeo: ¿convendría a los catalanes? ¿Qué esfuerzos les obligarían a hacer los alemanes y franceses para llegar a converger? Supongo que los mismos que al resto de España, y algo más. ¿Hay antecedentes? ¿Sería el co-pago suficiente o las reducciones en sanidad, educación y asistencia social? ¿Merecería la pena por una bandera y un sentimiento nacionalista colorista y folklórico? ¿Estarían dispuestos los catalanes a ajustarse más el cinturón?


4.- En caso de que a Catalunya NO se le admita en Europa, ¿estaría el nuevo Estado preparado para emitir moneda (creo que se le quiere llamar Cat) que nacería eminentemente devaluada, rodeada de una moneda más fuerte y sin más futuro que la exportación? ¿Sería la nueva Catalunya capaz de importar material necesario para el funcionamiento de su país a pesar de esa devaluación? ¿Entenderían los catalanes la huida de empresas al resto de Europa para evitar esa diferencia de valor entre monedas? ¿Todo por la patria? ¿Una nueva autarquía? Ya en los años 40 del siglo XX se siguió esa política y a algunos "se les doblaba el pescuezo" por el hambre.

5.- Estamos en momentos de crisis, de recortes, de destrucción del estado de bienestar a costa de los ciudadanos de a pie. Un nuevo Estado requiere de nuevas infraestructuras políticas, sociales, judiciales. Habría que crear un nuevo funcionariado en Asuntos Exteriores, en Seguridad (ejército), comprar armas como siempre a priori innecesarias pero al orden del día, nueva policía, más amplia, Ministerio del Interior, evidentemente relacionado con lo anterior... ¿Cuánto costaría a los catalanes crear y mantener estas infraestructuras? ¿Estarían sus ricos dispuestos a poner "la pasta" a cambio de nada? ¿Dejarían de llevar sus beneficios a paraísos fiscales en pos de una bandera y un himno? ¿Soportaría el pueblo catalán una traición tal?



6.- Todos sabemos quiénes son los que gobiernan el mundo; eso que llaman vulgarmente "los mercados", a quienes, no sé por qué, hay que darles confianza. ¿Confianza de qué? ¿Daría confianza a esta gentuza, de billetes de quinientos, un país naciente plagado de deudas y de compromisos nacionalistas poco creíbles por su difícil realización? ¿Tendrían en cuenta los mercados los himnos y las banderas, los sentimientos patrióticos de millones de personas defendiendo un común?... Lo dudo... ¿Retornarían los catalanes ricos sus capitales ocultos tras cuentas corrientes lejanas a su nueva patria naciente para aportar por el bienestar de sus gentes?... Lo dudo... ¿Qué les pedirían a cambio?

LOS MEDIOS

No es nueva la técnica, ni mucho menos. Es por eso por lo que me gusta tanto la Historia, porque no deja de ser una muestra repetitiva de los sentimientos y formas de vida humanos. Siempre dejándose llevar por sus líderes y políticos. Siempre fieles a ideologías a veces contraproducentes a los intereses generales y/o particulares. ¡Por la causa! Ese es el fin, el motivo, el esfuerzo irreprochable e irrenunciable. O conmigo, o sin ti.  Uno para todos y todos para mi, cueste lo que cueste.

A cambio, banderas multicolores, himnos patrióticos que suenan a añoranza, expresiones de boca en boca que exaltan lo inexaltable mientras desde las instituciones se ponen trabas a la enseñanza, al conocimiento, al derecho a ser atendido cuando se necesita, a vivir bajo un techo digno, a levantarse cada día temprano para ir a trabajar, y no a buscar trabajos míseros como mano de obra barata. ¡No importa!... la bandera y el himno ese que suena es como una anestesia duradera que todo lo alivia porque perteneces a una comunidad libre,... ¿libre?... ¿de qué?... ¿por quién?... ¿para qué?



No me deja indiferente ver a líderes de esas ideologías cantando himnos de letras rebuscadas, con sus ojos entornados de hipócrita emoción, con la mano en el pecho donde le late un corazón superfluo, más pendiente de sus intereses que de las de los demás, rodeado de banderas multicolores, dándose un baño de multitud entre la sumisa gente a quienes no hace mucho ha partido en dos con sus imposiciones económicas, quitándoles derechos y libertades, no por ellos, sino por... los mercados... ¡Qué poca vergüenza!

LA SOLUCIÓN (1)

El diálogo.

Solo es posible el diálogo.

No existe más posibilidad que el diálogo. Ese diálogo que el gobierno de España rechaza de pleno, por su propia bandera y su propio himno, por sus propios intereses y sus propias exaltaciones, tan anestésicas como todas. Hay que escuchar al pueblo, y el pueblo catalán ha gritado ¡basta! Es el momento de hablar, de dialogar, de negociar. No vale solo con dar la mano a su representante legítimo. Hay que escucharle quitándose la venda de los ojos. Si hay que cambiar la Constitución (esa Constitución semi-impuesta que nos legaron)... hágase. El pueblo catalán tiene derecho a que se le escuche, como lo tiene el resto de las comunidades de nuestro país. Hable usted con ellos, señor presidente, pues para eso le votó en mayoría el pueblo español, para que gobernase para todos, y si no... váyase.



No se le puede negar todo a quien se representa, guste o no. Tampoco hay que ser magnánimo, sino justo y, sobre todo, valiente. Hay que gobernar para todos, con sentido común... Esto no es fácil ¿nadie se lo dijo?

LA SOLUCIÓN (2)

Realizar una consulta popular mediante referéndum, que nos muestre lo que realmente quiere el pueblo catalán, y si el resultado es por la independencia, preparar desde ya el divorcio con sentido común.

Habría que ajustar cuentas, bien hechas, con consenso, con justicia, sopesando todo, como un finiquito, sin olvidar tiempos pasados ni presentes y preparando un gran futuro.

Una vez llegado el entendimiento, habría que ayudar técnica, económica y administrativamente al nuevo Estado a constituirse como tal, con la experiencia de decenas de años que atesora el Estado español, apoyando en todo momento a quien hasta entonces fuera un hermano más. No concibo una ruptura trágica o dramática con quien ha compartido con nosotros cientos de años de convivencia. Sería una traición a parte de nuestra Historia.



LA SOLUCIÓN (3)

Convertir al Estado español, de una vez ya, en una República Federal, donde las diferentes naciones que la componen aporten con normalidad y compromiso a la Comunidad general de un Estado abierto, plural y libre, que sea capaz de elegir democráticamente a su Jefe del Estado, que le represente de verdad y se sientan parte de él, dejando aparte sistemas de gobierno obsoletos y retrógrados, heredades y feudalismos.

La pregunta es: ¿estamos preparados para esto?



CONCLUSIÓN

Estoy triste.

Cataluña ha sido siempre uno de mis lugares preferidos de nuestro país. Sus gentes, sus montañas, sus costas, sus costumbres,... Siempre la he considerado parte de mi. La novena provincia andaluza, le hemos llamado, porque son tantos los emigrantes de nuestra tierra que allí fueron a sobrevivir de una forma mejor, lejos de nuestros ecuestres señoritos de chiringuito, copa de fino y sombrero de ala ancha, que aún campean  con prepotencia entre nosotros.



En Cataluña encontraron cobijo, trabajo, techo, pudieron crear una familia, amar aquella tierra regada por la brisa mediterránea, aportando su trabajo y sudor, que en este caso sí dio los frutos que necesitaban. Ni más, ni menos que lo que merecían.

Ahora Cataluña quiere el divorcio con el resto de los españoles, y estoy triste. No es nueva su reivindicación, pero ahora duele más, cuando más nos necesitamos todos. Quizás sea por eso por lo que ahora más lo buscan. Nunca me gustaron las nacionalidades, y nunca me gustarán, porque manejan al pueblo a su antojo por sus intereses particulares a cambio de símbolos y sentimientos no creíbles. Pero el pueblo catalán ha hablado, alto y claro. No nos quieren como hermanos, y se quieren ir.


Solo queda respetarlos, y ayudarles en la ardua tarea que les queda por delante.


Es el momento.
Adeu.

P.D. Espero que nadie se sienta herido por mis comentarios. Es lo que pienso, y así lo he intentado transmitir.


31 comentarios:

Lisístrata dijo...

Un manifiesto veraz, documentado y una conclusión muy emotiva y sentida. Ha resultado muy agradable leer ese texto q destila reconciliación de los pueblos y no el odio recalcitrante q se lee por ahí llegados a este tema
un abrazo

José Manuel Fuerte dijo...

Gracias por tus palabras, amiga Lisis. Creo que ya va siendo hora de ir dejando atrás ese encontronazo España-Cataluña que nos suelen vender para beneficio de los de siempre. Las cosas hay que analizarlas detenidamente, los cómos y los por qués. A mi, como digo en mi entrada, efectivamente me entristece perder ese cachito de nuestra comunidad, porque yo siempre apuesto por quitar fronteras y muros antes de poner trabas. Pero, a pesar de que los medios usados no sean de mi agrado (nacionalismo) no hay que olvidar que el pueblo ha hablado, y ahí hay que "morir". Espero que no se dejen engañar, que ese es el fin de mi artículo.
Gracias por venir a mi casa, siempre tuya.

Un abrazo.

Conchi Carnago dijo...

José Manuel, creo que es lo mejor que te he leído, haces un magnifico análisis de la situación, de la Cataluña actual, con sus legitimas reclamaciones, y lo haces de una manera sencilla y lo que es mejor, sensata, con sus pros y sus contras, con cariño, y con añoranza, pero sin rencor ni censura,reclamando lo que siempre debe de ser prioritario, "el dialogo" este articulo dice mucho de tu buen talante democrático.
querido amigo José Manuel,

Muchas felicidades.

José Manuel Fuerte dijo...

¡Bueno, Conchi! No me alabes, que no estoy acostumbrado, y me pongo colorao.

Me alegra que te guste. Como digo a nuestra amiga Lisístrata, yo creo que ha llegado la hora de escuchar, y olvidar chistes estúpidos. Aunque no se compartan los motivos ni las consecuencias.

Nadie se va morir por que Cataluña se nos vaya. La echaremos de menos, pero su gente ha hablado y no podemos taparnos los oídos a costa de una Constitución impuesta.

¿Por qué no cambiarlo todo ahora? ¿Acaso alguien tiene la potestad de impedir lo que el pueblo grita?

Eso sí, que en Catalunya no se dejen llevar por promesas e ilusiones gratuitas. Que sepan de qué va realmente, y que lo estudien.

Que no los movilicen como ganado útil. Al menos, que analicen en profundidad. Que sepan por qué y por quién.

Gracias por comentar en tu casa.

Paco Muñoz dijo...

José Manuel excelente artículo y excelentes conclusiones, de categoría, en plan estadista no lo que tenemos. Tengo previstas varias lecturas más porque me que quedado un poco perplejo. Es un honor tener amigos de tanta altura mental.
Un abrazo

José Manuel Fuerte dijo...

Paco, me conformo con que se me comprenda y agradezco tus palabras. Es solo una opinión entre tantas, y siempre es bueno seguir leyendo por ahí, porque de esas lecturas siempre se aprende.

Un abrazo.

Josep dijo...

Muchas gracias por este artículo. Traduce una mentalidad de las que forjan pueblos y crean lazos de amistad. Pero no estés triste, que es lo que querrían los oligarcas absolutistas que filtran las informaciones desde la meseta. Catalunya no se ha levantado contra nadie: simplemente, después de 300 años de dominación armada y treinta de intentar un "encaje" imposible, ha dicho "basta", se ha levantado de la mesa y ha dicho "me voy". Sabemos perfectamente que mucha gente de tu tierra ha trabajado codo a codo con nosotros para levantarla, y se van a quedar aquí, perfectamente integrados, quizá algunos (o muchos) con dos pasaportes... Estamos aún a caballo entre los siglos XX y XXI, y por ahora el único medio de preservar un pueblo y una cultura es tener un Estado propio (o, cuando menos, amigo). La oligarquía de la meseta ha hundido su propio proyecto, que nunca ha sido integrador, sino asimilador. Pero el siglo XXI ha de ver un florecimiento entre culturas en paz, contrapuesto al siglo XX, de conflictos y violencia. No te engañes, somos hermanos, aunque de países distintos: así lo canta Schiller en la 9a de Beethoven.
Perdona si me he extendido demasiado.
Te deseo lo mejor.
Paz y libertad.

José Manuel Fuerte dijo...

Gracias a ti por tu intervención, Josep. Independientemente de los motivos que haya, discutibles o no, yo me quedo con la voz del pueblo, siempre soberano, siempre libre para decidir su futuro. Ya solo queda saber lo que piensan los cinco o seis millones de ciudadanos más que no se manifestaron, y por los que habría que preparar un referéndum, antes de tomar decisiones drásticas que pueden traer consecuencias impredecibles. El pueblo catalán tiene que ser lo que el pueblo catalán decida por mayoría, sin más historias.

La ruptura traerá (y fíjate que yo ya la doy por hecha) exigencias de sobreesfuerzos sociales tanto en Cataluña como en el resto de España, pero nadie va a "morir" de ello. El Sur de Europa, ese tan denostado por los de allá, en el que ambos estamos incluidos, ha sido siempre capaz de resistir embestidas políticas y económicas peores de las que se avecinan. Aunque esto no ayude, tampoco supone el fin de todo.

Ojo con los oligarcas porque esos no entienden de naciones, de banderas, de montañas o mesetas. Es lícito cambiar de oligarcas, pero quizás sería más efectivo cambiarles a ellos. Nunca es tarde para todos.

Por último, que sepas que puedes extenderte lo que te de la gana para explicar tus ideas en esta mi "casa-puerta", como decimos por el sur, abierta de par en par.

Agradezco tus deseos de Paz y Libertad, y te deseo lo mismo para ti, tu gente y tu pueblo. Ese que, recuerda, siempre tiene la última palabra.
Un saludo desde Al-ándalus.

Josep dijo...

Gracias nuevamente, esta vez por tu respuesta a mis comentarios. Tienes toda la razón: Ojo con los oligarcas, que no entienden de límites excepto su propio egoísmo y ambición, y se camuflan con innúmeros disfraces para su propio provecho. Muchos tenemos claro que una verdadera democracia debe tener una base sólida de honradez y profesionalidad. Honradez implica gran transparencia i proximidad al pueblo. Profesionalidad implica limitación de mandatos (máximo dos legislaturas) y reintegración a la vida profesional activa: en ningún caso entrar de político después de la primera comunión (es un decir), sin ninguna experiencia profesional y mantenerse “surfeando” de político hasta la jubilación (con dos o tres sueldos y los complementos que caigan, faltaría más), sin ningún conocimiento real de la vida y, por tanto, sin ninguna aportación de valor al pueblo que les mantiene. Me parece que estarás de acuerdo en que esta aspiración a la honradez y la profesionalidad no tiene fronteras.
Un saludo cordial.

Ferran dijo...

Hola, José Manuel. He llegado a tu post casi ni sé cómo, ya sabes cómo es esto del internet: un link te lleva a otro, y a otro, y a otro...

Me he leído tu artículo y, lo primero, gracias. No porque comparta todo lo que en él dices, sino porque lo que dices te sale de la cabeza y del corazón, y no del estómago cómo suele suceder cuando se trata el "problema catalán" desde el resto de España.

Sería muy largo, quizás tanto como tu post, puntualizar las (a mi modo de ver) inconcreciones y destacar los aciertos, así que me permito decirte solamente dos cosas:

1. ser independentista no supone ir contra ninguna persona. Algunos de mis amigos son, como yo mismo, catalanes de los de apellidos catalanes por los cuatro costados, pero otros son hijos de la inmigración andaluza, extremeña y castellana, así como de otros países. Mis amigos hablan en casa catalán o castellano, y conmigo mayoritariamente catalán, sí, pero también castellano. Me gusta la gente decente, me importa un rábano de dónde son sus abuelos, para entendernos, y créeme que conozco catalanes a los que tiraría (metafóricamente) al cubo de la basura. Sí, me gusta la gente decente.

2. como ves, este post lo estoy escribiendo en castellano, sin utilizar diccionario (¡lo juro!) y en un plis, a pesar de que casi las 23h son para mi horas de "bajón" mental. Mi comentario es una prueba de las necedades que los catalanes escuchamos, día sí día también, sobre la "imposición del catalán" y el perjuicio que ello supone para el conocimiento del castellano en Cataluña (!). El mensaje, es obvio, cala en buena parte de España, pero a los catalanes nos alucina: vivimos en Cataluña y sabemos cuál es la verdad.

Son sólo dos ideas que me ha pasado por la cabeza hacerte llegar. Estoy seguro que podríamos pasar algunas horas charlando del tema, café en mano, sin ningún problema. Lo digo como lo siento.

Yo creo que nos iremos, que Cataluña está en el carril de salida. Lo creo de verdad. Sueño con ello. Sueño con terminar de una vez con todas las tonterías derivadas de un matrimonio mal avenido que, por motivos diversos, no termina de certificar su divorcio. Hagámoslo ya, estoy convencido que después de un tiempo, ya como vecinos, seremos más amigos de lo que jamás hasta ahora hemos sido.

Un abrazo,

Lisístrata dijo...

Iba a cerrar ya el internét por hoy, pero el correo me avisó de q había 2 nuevos comentarios en éste tu último artículo. Los leo y... ohh! me emociono... me voy a dormir con un regusto a dulce de un futuro prometedor sabiendo q hay gente como tú, como los q escriben en torno a tu artículo: Conchi, Paco, Josep y Ferran, todos tan diferentes y a la vez tan iguales en lo q verdaderamente importa, vivir la vida conforme a unas señas de identidad dadas por la tierra q nos vio nacer y/o crecer y de las q cada cual ha de sentirse orgulloso y defenderlas a la vez q compartirlas con el resto de los pueblos. Sin duda seremos mucho mejores. Un abrazo a todos

Francesc Puigcarbó dijo...

De hecho, en vez de suprimir las autonomias, lo más pràctico seria suprimir el Estado Español, que cuesta mucho dinero y no tiene ningun poder, el Gobierno de MADRID, NO DEJA DE SER UNA GESTORIA ADMINISTRATIVA que se limita a ejecutar las ordenes que le vienen de Berlín o Bruselas. EL SIGUIENTE PASO, eliminar parlamentos, los 17 autonòmicos que sobran y dejar a U
unos gestores profesionales en cada una de ellas. SI NO hay Estado no necesitamos ejército, un gasto menos, y si no existe el estado Español, Catalunya no se puede independizar. Asunto solucionado.

Coñas aparte, que esto ya cansa.Un artículo muy honesto y lúcido el tuyo.

José Manuel Fuerte dijo...

Bueno, pues me alegro de poder haber sido vía donde la gente pueda exponer sus ideas sin los descalificativos y tópicos habituales. Como todos podemos comprobar, es posible.

Josep, totalmente de acuerdo con tu comentario. Si esa honradez y profesionalidad hubiera estado grabada perennemente en la cabeza de cada uno de los españoles, quizás los políticos a los que hemos permitido gobernar, desde hace muchos años, se habrían preocupado de hacer de este país un lugar donde todas las naciones que la componen habrían aportado voluntariamente sus cualidades, formando un Estado Federal como muchos otros que existen.

Ferrán, no creo que un independentista esté en contra de nadie, y yo, quizás erróneamente, separo independentismo de nacionalismo, aunque a alguien pueda parecer absurdo. Para mi este último me parece más preocupante por lo que suele conllevar, y que en la entrada comento. Suelo identificar el independentismo con la búsqueda de libertad y el nacionalismo precisamente por todo lo contrario, un auto-encierro compuesto por barrotes de razas, religiones, lenguas y otras cosas que comprimen aún más, a mi entender las posibilidades de universalidad entre los pueblos. Tomo nota también sobre lo que dices de imposiciones lingüísticas. Solo vosotros, los que vivís en sociedad, tenéis la valoración de la situación real, y no los que estamos lejos. Seguiré escuchando y leyendo opiniones para hacer un verdadero juicio de valor.

Amiga Lisis, me alegra haberte aportado un feliz sueño. Todos tenemos muchas cosas que nos diferencian, pero que, como dice el amigo Ferran, podemos con normalidad discutir sobre ellas horas y horas sentados con un café, y estoy segurísimo de que todos aprenderíamos algo más del otro. Y si no es en un café, pues para eso existen medios como este... hasta que nos lo quiten. Un abrazo, amiga.

Francesc, lo de la eliminación y demás, supongo que, como dices, es coña, porque yo lo veo bastante surrealista, pero bueno. La utopía es parte del ser humano, y a veces puede parecer irrealizable, y en muchas ocasiones, cuando se han cumplido utopías a lo largo de la Historia, han resultado magníficos avances de la Humanidad (esclavitud, desigualdades,... todo fue un tiempo utópico) En cualquier caso, bienvenido y gracias por tus palabras.

Al final, el que más se ha extendido he sido yo. Os pido disculpas. En cualquier caso, esta puerta sigue abierta siempre que queráis seguir aportando vuestros comentarios, porque para eso está. Lástima que no os pueda poner un café, o una cervecita con tapita de jamón... del Valle de los Pedroches, ¡claro! Gracias por vuestros comentarios a todos.

Assumpta dijo...

Suscribo totalmente el comentario de Ferran.

Con gente como tu siempre será muy agradable mantener una magnífica relación, te lo aseguro :-)

José Manuel Fuerte dijo...

Gracias Assumpta. Bienvenida.

Ferran dijo...

José Manuel, una cosa me resulta chocante, cuando se habla de "nacionalismo" desde el resto de España: se identifica con una mentalidad cerrada, como una cosa provinciana... Yo no sé si soy nacionalista, en todo caso sí sé que no lo soy más que cualquier español que se siente español y defiende los intereses de la sociedad de la que se siente parte. Sí sé, eso seguro, que vivo en el extranjero desde hace años, que tengo dos lenguas maternas y que hablo con fluidez (no es un farol) otras tres, además de defenderme en dos más y estar estudiando euskera. Tengo amigos de medio mundo, soy muy crítico con mi catalana tierra...

Lo de "el nacionalismo se cura viajando", que tú no dices pero va muy ligado al debate que estos días nos ocupa, seguramente es cierto pero deberían aplicárselo mayormente quienes lo blanden como argumento (!) contra quienes no nos sentimos españoles.

Saludos,

José Manuel Fuerte dijo...

Ferran, cuando hablo de nacionalismo incluyo, por supuesto, el del Estado español. No entiendo por qué habría de diferenciarlo, porque todos tienen los mismos patrones ideológicos.

Y desde luego sí que estoy de acuerdo en que viajando se enriquece uno más y entiende más las necesidades y las virtudes de las zonas que visita, dejando un poco de lado esa tendencia que se suele tener de pensar que uno es el ombligo del mundo y el centro del universo. De todas formas yo no había leído la versión esa contra el nacionalismo, sino más bien contra la xenofobia, que es algo mucho más grave.

Enhorabuena por conocer tantas lenguas, porque eso es un lujo no al alcance de muchos.

Saludos,

Joana dijo...

Un artículo muy lúcido! Felicidades José Manuel.
La diferencia entre los políticos y el pueblo raso es que a los primeros les gusta más ganar que gobernar, el resto, el pueblo, nos pasamos la vida trabajando. Nuestros padres, los tuyos, del sur o de Cataluña han dado la vida para levantar la tierra donde han vivido.Aman sus costumbres , su lengua y su cultura y nadie es dueño de imponer nada.
Si en una pareja o en un matrimonio no hay diálogo se resquebraja.Hace muchos años que Cataluña y España no dialogan.Es triste llegar a una situación límite de convivencia pero más lo es quedarse callado, aguantar los golpes i empequeñecerse . Ya no podemos esperar más.Nos tienen que escuchar.
Como ves también como Ferran escribo sin diccionario y convencida de que el sentido común que fluye en tu post es el marco idela donde es posible la convivencia.
Gracias por tu artículo y hasta pronto!

José Manuel Fuerte dijo...

Muchas gracias por tu intervención, Joana.

Lo que tenemos que hacer entender a nuestros políticos, por cierto necesarios y quizás ahora más que nunca, es que tienen que trabajar (gobernar y hacer oposición) para el pueblo, y no por sus intereses o los de una ideología, y mucho menos por nebulosas fantasmagóricas denominadas "mercados", porque estos solo dan la cara cuando les interesa, y el pueblo se levanta todos los días (cada día menos gente) para ir a trabajar sin rechistar.

En Andalucía sabemos lo que es tener que estarse callado, aguantar golpes y empequeñecerse, y además sufrir necedades típicas y tópicas de gente que no nos conocía ni conoce. O sea, encima "apaleaos". Nuestros "señoritos" hicieron lo imposible porque fuera ese el ambiente, ya que les convenía y que el pueblo no se levantara para "pedir tierra y libertad", como dice el himno andaluz, que es la mayor añoranza de este sur peninsular.

Sean cuales sean los motivos de los catalanes, alguno de ellos debo reconocer que no compartido,vuelvo a repetir que es el pueblo el que clama, y lo último que hay que hacer es no escuchar ni dialogar, porque eso es frustrante para cualquiera.

Suerte y gracias por venir.

Rafael Jose Chavero Fernandez dijo...

Hola Jose Manuel y hola a todos!!
Como Ferran encontré este articulo en twitter navegando de #hastag en #hastag y me lo leí. Quise contestar ese mismo día pero por circunstancias de el estrés de vida no e podido hasta hoy. Tengo que decir que el articulo me emociono... y mucho!!. Toda mi familia menos mis 2 hermanos mayores y yo a nacido en Córdoba. Podría decir que llevo bajando cada año desde que nací y no pienso dejar de hacerlo pase lo que pase. Por que adoro a mi familia, esa tierra y a esa gente que me rodea cada vez que estoy allí.
Pero yo e nacido aquí!! Soy Catalán a pesar de que en mi casa siempre se hablara en castellano. Cuando e salido a la calle y se da la circunstancia de tener que hablar el catalán. Cap problema!! La gente que me rodea en mi vida esta llena de hijos de andaluces o esos que aquí eran catalanes y allí eran charnegos como bien dices tu. Nunca e visto ningún problema por el idioma.
No se que pasara!! Solo puedo decir lo que vivo día a día. Por circunstancias de la vida me fui de un pueblo en el cual mi entorno hablaba castellano mayoritariamente a uno que precisamente ayer se proclamo Territorio catalán libre. Obviamente mi entorno habla mas el catalán ahora.
Acabo de mirar la información y aun no esta actualizado. Pero mirando la información me acabo de dar cuenta de que esto solo lleva desde el día 3 de septiembre de 2012. Y creo que con mi pueblo ya van "72" pueblos en 25 días.
Jose Manuel le doy toda la razón a Josep!! Cataluña a dicho "basta" y un tema del cual no se hablaba o se hablaba ocasionalmente. Hoy tiene indices de audiencia en la radio espectaculares. Debates,entrevistas,diarios,etc,etc
Aprovecho que ya hace unos días que esta el post y hay mas información, para decir que las salvajadas que se están publicando en diarios y emisoras de radio estatales están creando mas independentismo. Quizás alguna persona de la que salio el día 11 de septiembre era por enfado (como dice el gobierno) a pesar de saber que era una manifestación independentista. Por que se sabia que era independentista!!
Pero las informaciones que llegan aquí de tanques,ejercito..... Creo que le están haciendo mas daño a España que a Cataluña y encima fomenta mas independentismo.
Esto a de ser como un partido de fútbol!! Un marcador de 0-0 en un campo llamado "Urna" en la primera parte se escoge a los jugadores y en la segunda parte tendrá que caer de un lado o del otro.Sea SI o NO
Si por eso el día 25.11.2012 que se jugara la primera parte aparecen los tanques...
Dejo el link de donde esta la información sobre los pueblos que se proclaman Territorio catalán libre
http://ca.wikipedia.org/wiki/Territori_Catal%C3%A0_Lliure#Municipis_declarats
Un placer poder leer un manifiesto tan llegado y sincero. Demuestra que eres una persona con la que se puede debatir y podría pasar horas hablando.

Un saludo y te sigo en Google+

José Manuel Fuerte dijo...

Estimado Rafael, (un nombre muy común en Córdoba),

En primer lugar agradecer tu aportación y esas palabras de cariño hacia esta, mi tierra, y también la tuya. Mi familia catalana, descendientes de cordobeses, también sienten ese arraigo a Cataluña, al mismo tiempo que la atracción hacia sus raíces andaluzas, y cuando vienen aquí se les ve disfrutar y sentirse, en parte, en casa. Pero ellos, nacidos en Cataluña, saben dónde está su sitio, dónde comen, trabajan, duermen y aman cada día, y qué es lo que quieren.

No importa lo que yo piense, lo importante es lo que ellos sienten. Ellos, como parte de ese pueblo, siempre soberano y autorizado a forjar su futuro.

Se me ponen los pelos de punta al leerte hablando de tanques, cuando la mejor arma del ser humano ha sido siempre la palabra y el oído... el diálogo. Quienes hablan de eso solo es porque tienen intereses que van más allá de las vidas de las personas, de la solidaridad, del hermanamiento entre pueblos... Solo piensan en ellos, y forjan ideologías extremas sin consideración, ni ética... sin humanidad.

A estos, ni agua... el vacío.

Te leo, Rafael, y sigo aumentando mis conocimientos sobre el tema, sigo aprendiendo de quienes vivís en aquella hermosa tierra, compartiendo sol, lluvia, montaña y mar. Y créeme que me gustaría leer algún comentario que aporte ideas contrarias, porque seguro que de él también aprenderíamos.

Por último, debo decirte que quiero conocer lo que opina el resto de catalanes que no se manifiesta, y que espero que todos hayan sido capaces de analizar detenida y concienzudamente las consecuencias de una independencia, sin dejarse llevar por nacionalismos baratos y líderes teatrales. Confío en la sabiduría del pueblo catalán.

Un saludo desde Córdoba, Rafael.

fus dijo...

Me ha gustado como has acometido este problema, que aunque viene de lejos, es ahora cuando han levantado la polèmica, pero hay algo que no entiendo bien y me hago preguntas...¿es el momento de hacer este manifiesto, ahora que estamos al borde de un rescate? ¿quieren de alguna forma, responsabilizar al gobierno central de todos sus males, cuando en polìticas de recortes ellos fueron los primeros en ponerlas en marcha?¿ Serà que no les ha funcionado sus polìticas y quieren tapar sus responsabilidades creando esta lanzadera separatista?. Me sentirìa engañado, si todo este movimiento viene a demostrar, que lo ùnico que buscan, es un chivo espiatorio, para eludir responsabilidades.
No se si me he explicado bien, pero igual no es el mejor momento para pedir su separaciòn, aunque esto no le reste todo el derecho a hacerlo.

un fuerte abrazo

fus

Chary Serrano dijo...

Este manifiesto es impresionante, muy bien meditado, expuesto y razonado.

Yo tengo amig@s catalanes que para nada son independentistas y la mayoría son catalanes de generaciones, porque le ven mas los contra que los pros.

A mi no me gustaría ver a Cataluña como otro país, pues es una tierra que me gusta y la siento como mía y tampoco creo que ahora sea el momento mas oportuno para hablar de estas cosas, sí para el diálogo y entre todos salir de esta maldita crisis.

Espero que el sentido común impere por encima de tanto gesto patriótico que, me temo, al final solo beneficie a los políticos de turno que se sentirán mas importantes por gobernar un país.

José Manuel Fuerte dijo...

Fus, eso mismo digo en mi entrada. Me sorprende ver a líderes que han aplicado a su gente políticas de recortes sociales y económicos cantando himnos con los ojos entornados de emoción. Yo tampoco lo veo este como el mejor momento porque ambas partes quedarían mucho más devaluadas. Pero hay que escuchar al pueblo, eso siempre, esté o no equivocado. Por eso yo creo que habría que conocer qué opina la mayoría de catalanes, pues les considero lo suficientemente inteligentes para no dejarse llevar por maniobras políticas. Y si el resultado es por la separación, habrá que respetarlo y apoyarlo. Esa sería la solución, en mi opinión. Gracias por tu aportación, Fus. Un abrazo.

José Manuel Fuerte dijo...

Chary, los gestos patrióticos, vengan de donde vengan, incluido por supuesto el Estado español, solo son exaltaciones que provocan el anestesismo.

Está bien sentir orgullo por su tierra, e incluso pedir auto-determinación y auto-gestión. Pero las cosas hay que contarlas todas, y antes de decidir hay que meditar.

El diálogo, eso es lo que hace más falta en este momento, y no se puede negar a un pueblo que ha clamado. Están en su derecho. Y hay que escuchar a quienes opinan de otra manera, porque forman también parte de su comunidad.

Gracias por asomarte a mi casa, la tuya.

Joan dijo...

José Manuel, muchas gracias.

Tengo la certeza de que si el diálogo entre Catalunya y España dependiera de gente capaz de sentarse a charlar, jamás habríamos llegado al punto en el que estamos ahora.

Yo soy de los independentistas de toda la vida, pero reconozco sin temor que se trataba más bien de un sueño romántico. Hubo un tiempo en que no me importó para nada ser español, a pesar de esas cosquillas simpáticas hacia unas raices culturalmente distintas. Y que mientras tubimos espacio dentro de España pudimos seguir adelante sin dudas, trabajando juntos para intentar construir un futuro mejor para todos.

Pero ahora que vemos los frutos de ese trabajo conjunto, los catalanes no nos sentimos satisfechos. Creo que los españoles tampoco. Creémos que no hemos sido capaces de entendernos aceptando nuestras diferencias. Y llegados a este punto, es mejor ser buenos vecinos que malos compañeros de piso.

Jamás renunciaré a mi pasado, como jamás renuncié a mis raices. España siempre formará parte de nuestra historia y me gustaría pensar que después de la tormenta inevitable (aunque espero y deseo que sea poca cosa) podamos sonreirnos y vernos como hermanos, de igual a igual.

En Catalunya no nos creemos mejores que nadie, tampoco peores. Aquí hay mucho descerebrado que se agarra a una estelada para justificarlo todo, igual que por ahí debe haber mucho ídem agarrando la constitución como si fueran las tablas de la ley de Dios.

Personalmente en Andalucía siempre me he sentido muy cómodo. Y estoy seguro que me sentiré igual cuando viaje con pasaporte. Espero que a ti, en Catalunya, te pase lo mismo.

Un abrazo.

José Manuel Fuerte dijo...

Joan, todavía estamos a tiempo de dialogar y de inventarnos un todo nuevo; un Estado Federal, como tantos otros que hay en el mundo, donde aquel que pertenece a él lo hace con voluntad y compromiso. Y de paso, democratizarlo, eligiendo a través de las urnas aquel que nos va a representar a todos.

Perdimos una gran oportunidad hace muchos años, y ahora lo estamos pagando todos.

Espero que sigas, como dices, sintiéndote bien en Andalucía, y que yo también siga haciéndolo en Cataluña, sea con o sin pasaporte.

Gracias por tu aportación.

Un abrazo.

Francisco dijo...

¡A mi no me preocupa, pienso que en España podriamos reducir el paro si Cataluña se independiza, tened en cuenta que España tiene con Cataluña un deficit comercial de 25.000 millones de euros, nosotros podriamos sustituir esos productos por otros hechos en España .Por ejemplo el Cola-cao lo fabrica Nutrexpa, una empresa catalana, si cataluña se independiza,para que vamos a importar una cosa que podemos(y debemos) fabricar nosostros, de lo que compramos a Cataluña practicamente todo lo podemos hacer en España si ellos quieren fronteras pues allá ellos , pero me parece que poner aduanas con el pais que te compra el 45% de tus exportaciones me parece muy poco inteligente, pero ya sabemos que el nacionalismo es algo visceral y no racional.

José Manuel Fuerte dijo...

Una aportación más la tuya, Francisco, lo que te agradezco.

Coincido contigo en lo de los nacionalismos, siempre viscerales y poco prácticos, pero no tanto en lo del tema empresarial, porque estos no entienden de fronteras. Noto un atisbo (y si no, por favor, rectifícame) de afiliación a esas campañas anti productos catalanes que se suelen ver por ahí. Legítimas pero poco realistas. Creo entenderte que, si en Cataluña hacen el Cola-Cao (p.ej) pues no lo compramos por ser catalán y lo producimos en España para autoconsumo. Pero esto no es así. Si Nutrexpa está hoy en Cataluña es porque le es rentable estar. Mañana, si no lo es, se van a la Cochinchina si es necesario. Cuestión de costes.

Lo que sí es cierto, y coincido contigo, es que Cataluña importa más que exporta, ya sea al resto de España, si se le puede llamar exportación, o a otros países productores de las materias primas básicas (petróleo, gas natural, metales, agricultura,...) Si Cataluña tiene que afrontar un abastecimiento de su pueblo de estos productos con una moneda devaluada, va a ser un sacrificio sin precedentes en aquella hermosa tierra. Y eso no se lo han contado a los catalanes, o al menos no me consta. Se están dejando llevar por un líder autonombrado que lo único que intenta, a mi entender, es esconder sus vergüenzas y desviar la mirada de su gente.

En cualquier caso, vuelvo a repetir que el pueblo es siempre soberano, y si, aún así, deciden que ese sea su futuro, habrá que respetarlo y apoyarlo desde la hermandad de siglos de Historia y culturas compartidas. Es nuestra obligación moral.

Tan simple como que nadie debe sentirse obligado a ser lo que uno no quiere ser.

Gracias por tu comentario, Francisco.

Anónimo dijo...

Hola

Me ha gustado mucho el artículo, y también me gustan muchos los comentarios que estoy leyendo. Quiero pensar que la mayoría de la población es como los que aquí opinan. Quien sabe si Cataluña se puede convertir en un poderoso aliado de España dentro de la UE, como UK tiene a Irlanda.

Un abrazo

José Manuel Fuerte dijo...

Yekiny, por algún motivo tu comentario se ha multiplicado por siete, así que me he permitido deshacer los demás y dejarte el original. Disculpa el error.

Me alegra que te guste el artículo, que no es, ni más ni menos, que lo que siento.

En cuanto a tu comentario, decirte que comparar otros lugares con España puede resultar peligrosamente equivocado, porque ni son las mismas circunstancias, ni pretenden serlas. La CE ya se ha pronunciado claramente al respecto, porque en ella no existen otros diálogos ideológicos que no sean los económicos.

Cataluña y el resto de España llevan decenas de años siendo aliados, pero si los catalanes deciden por mayoría romper esa alianza para hacerla más separatista, hágase, pues el pueblo siempre tiene la razón. Así de simple. Eso sí, considerando sus consecuencias, que nadie vaya engañado.

Sea como sea, dentro de la UE parece que no va a ser, al menos por ahora. Habrá que arrimar el hombro un poco más desde ambas orillas. Tanto como el Bundesbank quiera.

Gracias por participar.